Entrevista a Diego Moreno, biólogo marino de la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía

Diego Moreno con tablilla para la toma de datos y la cámara en la mano, durante una inmersión en Los Escullos, Parque Natural Cabo de Gata-Níjar (Almería) (22/10/2013, foto Agustín Barrajón).

Diego Moreno Lampreave

Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía
División de Medio Ambiente y Sostenibilidad/Planificación y Gestión de Geodiversidad y Biodiversidad/Gestión de Hábitats
Almería

1. ¿Cómo te presentarías en una frase? ¿Qué te mueve en tu trabajo?
Soy biólogo marino, pero antes que nada soy naturalista. Me apasiona la naturaleza y lo que me gustaría es que se conservara lo mejor posible. Para ello es fundamental conocerla con detalle, documentar su diversidad y el estado en el que se encuentran las poblaciones de las especies y los hábitats marinos, y así contribuir a la gestión necesaria para garantizar su conservación.

2. ¿Qué te llevó a la biología marina? ¿Qué hitos han marcado tu trayectoria?
Desde niño, en mi casa, siempre ha habido interés por la naturaleza: por el campo, las caracolas, las mariposas, las plantas; y también por otras cosas, como la historia o las tradiciones populares. Pero a mí me engancharon los animales y de todos ellos los moluscos, por sus conchas, tan diversas en formas y colores, y que son todas maravillas arquitectónicas en miniatura. Este interés me llevó a estudiar biología en la especialidad de zoología, en la Universidad Complutense de Madrid, donde nací y donde vivía, y me hice socio de la incipiente Sociedad Española de Malacología, que realizó su primer congreso nacional en 1979 en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. Como toda la familia de mi padre es de Almería, pasábamos todos los veranos en la costa y allí comencé a bucear y a conocer la fauna marina. Mientras estudiaba en Madrid aprovechaba para recorrer ríos y aguas dulces continentales, donde también hay una interesante fauna de moluscos. En 1984 participé en la I Expedición Cubano-Española a la Isla de Pinos y archipiélago de los Canarreos (Cuba), organizada por las Universidades Autónoma de Madrid y de La Habana, y en 1985 en la I Expedición Científica Ibérica al archipiélago de Cabo Verde. Más tarde empecé a trabajar en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (Consejo Superior de Investigaciones Científicas-CSIC), en el Proyecto Fauna Ibérica, dirigido por Mª Ángeles Ramos, en campañas de muestreo de fauna dulceacuícola. Participé también en las 4 campañas oceanográficas Fauna de dicho proyecto, que se realizaron entre 1989 y 1996 por todas las costas españolas ibéricas( incluyendo el Cantábrico, el Mar de Alborán y Baleares) en las que, además de biólogo marino, tuve la función de fotógrafo oficial. Después, en 1998, terminé el doctorado con una tesis sobre el estudio del género Bittium, que está compuesto por unos pequeños gasterópodos marinos muy comunes en los hábitats litorales, y justo después me contrataron dos meses como investigador invitado en el Museum National d’Histoire Naturelle de París, en concreto en el Laboratoire de Biologie des Invertébrés Marins et Malacologie, que tiene una biblioteca y unas colecciones extraordinarias.

Arriba izquierda: participantes en la I Expedición Cubano-Española a la Isla de Pinos y archipiélago de los Canarreos (Cuba), frente al barco “Felipe Poey” de la Universidad de la Habana, en puerto Colony, Isla de Pinos, Cuba (26/04/1984, foto Diego Moreno). Abajo izquierda: barco García del Cid del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), fondeado junto a la isla de Alborán, Almería, durante la campaña FAUNA-I (15/07/1989, foto Diego Moreno). Derecha: Diego Moreno en una sesión fotográfica de organismos marinos en el barco García del Cid, durante la campaña FAINA-IV en la isla de Alborán, Almería (29/07/1996, foto Pepe Fernández).

 3. ¿Qué aprendizajes vitales has adquirido a lo largo de tu carrera?
Sin proponérmelo, en mi trayectoria pasé de vivir en Madrid, la gran ciudad, a desarrollar mi vida laboral y familiar en el litoral, en un ambiente mucho más natural. En el mundo moderno en el que las ciudades cada vez tienen más habitantes, son más grandes y están más deshumanizadas, es posible ir a contracorriente y salir de las capitales para ir al campo o al mar, y tener una vida más cómoda y saludable. En el futuro debería seguirse esta tendencia para evitar una masificación excesiva en determinadas zonas y el abandono total de otras, con un beneficio global y medioambiental, y unas mejores condiciones de vida para las personas.

 4. ¿Cómo llegaste a la Agencia de Medio Ambiente y Agua?
Como ya he comentado, al tener familia en Almería pasaba largas temporadas en la costa, sobre todo en verano. Así pude bucear en distintos puntos de la provincia y participar en los años 80 también en varias campañas de estudio de la fauna marina en Cabo de Gata, organizadas por la Universidad de Málaga, la Universidad Autónoma de Madrid y el Museo Nacional de Ciencias Naturales, tomando como base Los Escullos. Estos trabajos ayudaron a sentar las bases del nuevo Parque Natural y los resultados fueron publicados en 1992 en el libro Fauna y flora marinas del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. En ese periodo estaban buscando tripulaciones para los primeros barcos de calidad ambiental de la Agencia de Medio Ambiente (la actual Consejería) de la Junta de Andalucía, en concreto para los barcos AMA-I en Huelva y el gemelo AMA-II en Almería. Para este último buscaban capitán, mecánico, buceador profesional y biólogo marino, así que solicité el puesto de biólogo buceador y me contrataron en 1991 en la Empresa de Gestión Medioambiental S.A. (EGMASA), para los trabajos de búsqueda de emisarios submarinos en las provincias de Almería y Granada. Entonces estaba Hermelindo Castro como responsable en la Delegación de Almería de la Agencia de Medio Ambiente. Con esta embarcación pudimos realizar también estudios de los fondos marinos, entre los que cabe destacar los censos de peces para evaluar el efecto reserva en el Parque Natural (iniciados en 1992) y el seguimiento de la ictiofauna del Arrecife Artificial de Cabo de Gata, instalado por la Agencia de Medio en 1993-1994.

Libro: García Raso J.E., Luque A.A., Templado J, Salas C., Hergueta E., Moreno D. y Calvo M. 1992. Fauna y flora marinas del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Madrid, 288 pp.

En 1996 solicité una excedencia en la empresa para poder terminar la tesis doctoral en la Universidad Complutense pero, ya doctorado, en 1999 pude regresar a EGMASA, en este caso para poner en marcha un nuevo proyecto: el Aula del Mar de Cabo de Gata “El Corralete”, un equipamiento de uso público para actividades de educación ambiental marina, situado junto al faro. Este antiguo cuartel de la Guardia Civil, rehabilitado por la Consejería de Medio Ambiente y gestionado por EGMASA, era un lugar ideal para actividades en el litoral. Hicimos toda clase de jornadas y cursos para todos los públicos, de unas horas o de un día con particulares y colegios, y también estancias de una semana para familias y estudiantes universitarios, con charlas y proyecciones, prácticas con colecciones de conchas y otros animales marinos, salidas al mar a bucear con gafas y tubo, y rutas con la embarcación semirrígida ARCA. De entre todas las actividades realizadas en el Aula del Mar de Cabo de Gata destaca la I Reunión Iberoamericana de Reservas Marinas (2001).

Arriba izquierda: Barco AMA-II con su tripulación, de izquierda a derecha, Antonio Rodríguez José (mecánico marinero), Juan García Aguado (Capitán), Miguel Zarauz Sancho (buceador profesional) y Diego Moreno Lampreave (biólogo buceador), en el puerto de San José, Almería (16/05/1992, Foto Diego Moreno). Arriba derecha: Aula del Mar de Cabo de Gata “El Corralete”, Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, Almería (15/04/2001, Foto Diego Moreno). Abajo izquierda: grupo del colegio público rural San Marcos de Suflí, en una actividad del Aula del Mar de Cabo de Gata en el panel interpretativo de fondos marinos rocosos de Javier Grijalbo (ilustración) y María Abad (cerámica), en el mirador de la Isleta del Moro (mayo de 2001, Foto Diego Moreno). Abajo derecha: grupo del Ayuntamiento de Hellín, Albacete, realizando una ruta con la embarcación ARCA del Aula del Mar de Cabo de Gata y su patrón Luis Rodríguez (11/07/2001, Foto Diego Moreno).

 5. ¿Cuál es tu papel actual en la División y qué responsabilidades clave asumes?
Participé en la creación del Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino Andaluz en 2004 y sigo en él hasta ahora, con más de 20 años de trayectoria. En 2004, cuando surgió la posibilidad de poner en marcha el Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino Andaluz, dejé el Aula del Mar y tuve el honor de coordinar la puesta en marcha del equipo de biólogos buceadores necesarios para las actuaciones previstas, centradas en el seguimiento de especies y hábitats marinos en toda Andalucía. Empezamos siendo EGMASA y después la empresa se transformó en la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía (AMAYA). Se formaron equipos de biólogos buceadores en Almería, en Granada/Málaga y en Cádiz/Huelva, que siguen funcionando a pleno rendimiento en la actualidad. Yo sigo siendo técnico de Medio Marino y participo en las actuaciones de seguimiento y toma de datos bajo el agua en la provincia de Almería, junto a Agustín Barrajón (con el que el que buceo)colaborando con los compañeros de otras provincias, todos coordinados desde Sevilla por Soledad Vivas en AMAYA y Eugenio Montes en la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente. Este Programa de Medio Marino complementa a otros muchos similares que se pusieron en marcha o se asentaron al iniciarse el siglo XXI en el medio terrestre (seguimiento de fauna, seguimiento de flora, los jardines botánicos, el Plan CUUSTA de setas, etc.), desde la Dirección General de Gestión del Medio Natural, sobre todo cuando estaba al frente de la misma José Guirado Romero. El equipo del Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino trabaja de forma horizontal en todo el litoral andaluz, tanto dentro como fuera de los Espacios Naturales Protegidos, y realizamos monitoreo de hábitats marinos, principalmente de fanerógamas marinas, de especies de invertebrados amenazados y de especies exóticas invasoras. Entre 2005 y 2011 se llevaron a cabo censos de cetáceos en avioneta (se utilizaron las del Plan INFOCA) y entre 2007 y 2011 censos en barco de aves marinas y cetáceos. También se atiende a varamientos de cetáceos y tortugas y se da apoyo al seguimiento de los nidos de tortuga boba (Caretta caretta) que se han producido en el litoral andaluz los últimos años, con posterior suelta de las jóvenes tortugas en mar abierto, algunas de ellas con radiotransmisor. Además, el equipo del Programa de Medio Marino presta apoyo a la administración ambiental en lo que sea necesario, como en el caso de obras litorales o vertidos, para evaluar el efecto que puedan tener estos impactos en los ecosistemas costeros y sumergidos.

Arriba izquierda: barco Punta Polacra recogiendo a los buceadores después de una inmersión en los Bajos de Roquetas, Almería, con Juan García Aguado (capitán), Martín Carrillo (mecánico), Pascual Hernández (marinero) y Agustín Barrajón (buceador en el agua) (21/06/2012, foto Diego Moreno). Arriba derecha: delfines comunes (Delphinus delphis) en un censo de cetáceos con el barco Punta Polacra en los alrededores de la isla de Alborán, Almería (22/06/2011, foto Diego Moreno). Abajo izquierda: Diego Moreno junto al núcleo 4 del Arrecife Artificial de Cabo de Gata para realizar un censo peces (10/09/2020, foto Agustín Barrajón). Abajo derecha: Diego Moreno rodeado por un banco de lechas (Seriola dumerili) en El Vapor de Cabo de Gata, Almería (3/09/2014, foto Agustín Barrajón).

6. Cuéntanos un proyecto reciente del que estés especialmente orgulloso.
Han sido muchos años en el Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino Andaluz, y muy diversos los trabajos o proyectos llevados a cabo. Uno de los primeros y también más destacable fue la elaboración del Libro Rojo de los Invertebrados de Andalucía que se publicó en 2008. Tuve el honor de participar en el equipo de coordinación de esta obra colectiva (junto a José Miguel Barea-Azcón y Elena Ballesteros-Duperón, ambos de AMAYA) y también en la elaboración de las fichas de las especies marinas (87 especies del total de 394 taxones evaluados, un 22,1 %) con otros miembros del equipo del Programa y con investigadores de distintos organismos. Fue un esfuerzo muy importante y pionero, porque el Libro Rojo de los Invertebrados de España, publicado posteriormente, en 2011, no incluyó especies marinas. Gracias a este trabajo de evaluación del estado de las especies de invertebrados con criterios UICN, se pudieron incorporar posteriormente algunas de ellas al Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas (Decreto 23/2012).

Libro: Barea-Azcón J.M., Ballesteros-Duperón E. y Moreno D. (coords.) 2008. Libro Rojo de los Invertebrados de Andalucía. 4 Tomos. Consejería de Medio Ambiente, Junta de Andalucía, Sevilla, 1430 pp.

El equipo del Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino ha participado en numerosos proyectos, que se han ido concatenando unos detrás de otros, de manera que es difícil destacar uno en concreto. Los principales son el Life+ Posidonia Andalucía (2011-2016), el Life Blue Natura (2015-2019), el Life INTEMARES (2020-2024) y el Life PINNARCA (2023).
El Life+ Posidonia Andalucía, con la dirección de Rosa Mendoza de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, constituyó un antes y un después en el conocimiento, en la gestión y en la divulgación de los hábitats litorales en Andalucía, poniendo el foco en Posidonia oceanica, una planta marina que forma extensas praderas sumergidas en la costa mediterránea. Gracias a los fondos europeos y a un completo conjunto de socios participantes, se trabajó en los espacios naturales marinos andaluces de la Red Natura 2000 y se avanzó notablemente en la cartografía de estos fondos, en asentar una incipiente red de seguimiento, en la protección de las praderas instalando nuevos arrecifes artificiales y boyas de fondeo ecológico para los puntos de inmersión de los centros de buceo (ZEC Fondos Marinos del Levante Almeriense, ZEC y Monumento Natural del Islote de San Andrés en Carboneras, Parque Natural Cabo de Gata-Níjar y Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo, Málaga/Granada), en valorar los servicios ecosistémicos de las praderas- incluida la pesca- y en la concienciación de la sociedad con completas campañas divulgativas con excelentes materiales y exposiciones. En este proyecto, el equipo del Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino trabajó intensamente en la instalación de parcelas fijas de seguimiento, incluyendo un control demográfico de las praderas de Posidonia, en el estudio de la flora y fauna acompañante, para conocer el posible impacto del alga exótica invasora Caulerpa cylindracea (que llegó a la isla de Terreros en 2008 y que en ese momento del proyecto estaba en plena expansión en las costas almerienses), y en completar las cartografías, sobre todo, en las partes más someras.
El Life Blue Natura fue en cierto modo una continuación del Life+ Posidonia Andalucía, y con la dirección de nuevo de Rosa Mendoza desde la Consejería con competencias en Medio Ambiente (el nombre de la Consejería ha cambiado muchas veces estos últimos años, incluso durante alguno de estos proyectos, de manera que no es posible acertar a decir el correcto en cada caso) y la participación del Grupo de Ecología de Macrófitos Acuáticos (GAME) del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC), liderado por Miguel Ángel Mateo. Se estudiaron los depósitos y los flujos de carbono en las praderas de fanerógamas marinas andaluzas, y se obtuvieron sondeos de varios metros de profundidad en el estrato basal de las praderas, con una información sin precedentes de estas formaciones milenarias, ya que Posidonia puede crecer en vertical y sobre sus propios tallos o rizomas, creando un depósito natural que almacena enormes cantidades de carbono azul en periodos muy extensos de tiempo. Gracias a este proyecto se completaron las cartografías de praderas de fanerógamas marinas fuera de la Red Natura 2000, trabajos realizados por el equipo del Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino. Con las nuevas capas y las ya existentes se pudo elaborar una cartografía integrada a nivel regional, fundamental para la gestión y conservación de estos hábitats prioritarios.

Arriba izquierda. Pradera de Posidonia oceanica sobre roca en Punta Javana, Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, Almería (13/08/2020, foto Diego Moreno). Arriba derecha: Diego Moreno tomando datos de cobertura con cinta métrica en la pradera de Posidonia oceanica de la Loza del Payo, Zona de Especial Conservación (ZEC) Fondos Marinos del Levante Ameriense, Almería (20/07/2011, foto Antonio de la Linde). Agustín Barrajón con torpedo y boya en superficie, realizando un bordeo para cartografiar la pradera de Posidonia oceanica en El Calón, Zona de Especial Conservación (ZEC) Fondos Marinos del Levante Almeriense, Almería (25/05/2023, foto Diego Moreno). Abajo derecha: miembros del Grupo de Ecología de Macrófitos Acuáticos (GAME) del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC), obteniendo un testigo del estrato de rizomas de una pradera de Cymodocea nodosa en El Alquián, Almería (7/10/2026, foto Diego Moreno).
Detalle de la cartografía integrada de fanerógamas marinas en la ensenada de Almerimar (Almería), realizada durante el Proyecto Life Blue Natura. Para esta cartografía integrada se fusionaron las mejores capas disponibles de distintas fuentes, para los distintos tipos de praderas: polígonos del Proyecto Life+ Posidonia Andalucía (bordeados de amarillo), los de la Ecocartografía del Ministerio (bordeados de naranja) y los realizados durante el Life Blue Natura (bordeados de azul). Mapa realizado por María Teresa Carreto. Fuente: Carreto M.T., Barrajón A., Moreno D., Remón J.M., De la Rosa J., Fernández-Casado M., Arroyo M.C., Díaz-Almela E. y Vivas S. 2021. Cartografía temática de praderas de angiospermas marinas para la obtención de información de los stocks de carbono azul en Andalucía. Chronica naturae, 8: 57-110.

Más recientemente participamos en el proyecto Life más grande que ha habido en Europa, el INTEMARES, que ha estado en marcha muchos años y ha tenido múltiples socios, desarrollando todo tipo de acciones sobre el medio marino en España, incluida la gobernanza. El equipo del Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino pudo participar o colaborar en varias acciones entre las que destacan los trabajos de “Caracterización de los hábitats marinos en la Red Natura marina de Andalucía” centrados en dos Hábitats de Interés Comunitario (HIC), en concreto el HIC 8330 Cuevas marinas sumergidas o semisumergidas y el HIC 1170 Arrecifes. Para las cuevas se colaboró con las Universidades de Sevilla y de Granada, y se elaboró un catálogo de cavidades marinas andaluzas. Además, se aplicó un índice para valorar el estado de conservación de las cuevas de Andalucía que pudo adaptarse a las condiciones especiales del mar de Alborán. Para los sustratos duros que podrían definirse como “arrecifes” por la Directiva Hábitats, se pudo trabajar con una cámara vertical hasta algo más de 100 metros de profundidad, se recopilaron todas las cartografías disponibles del fondo marino levantadas por distintos organismos y se integraron con los datos obtenidos de todas las inmersiones realizadas desde el inicio del Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino en 2004, con lo que se obtuvo una ingente cantidad de información de las comunidades existentes sobre sustrato rocoso en los espacios naturales protegidos de Andalucía y una completa base de datos fotográfica.

Esquema con planta, corte, secciones y medidas de la Cueva del Frío, Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, Almería. Fuente (informe de cuevas marinas realizado para el Proyecto Life INTEMARES): Remón J.M., Moreno D., Barrajón A., Fernández-Casado M., Arroyo M.C., Mallofret E., de La Linde A., Carreto T. Y Vivas S. 2024. Caracterización de los Hábitats marinos en la Red Natura marina de Andalucía. PARTE I. HIC 8330 Cuevas marinas sumergidas o semisumergidas. LIFE IP INTEMARES Gestión integrada, innovadora y participativa de la Red Natura 2000 en el medio marino español. Agencia de Medio Ambiente y Agua/ Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul/ Junta de Andalucía, 61 pp.
Esquema de las comunidades marinas del infralitoral somero del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, Almería. Fuente (informe realizado para el Proyecto Life INTEMARES): Barrajón A., Carreto T., Moreno D., Fernández-Casado M., Arroyo M.C., Mallofret E., de La Linde A. Y Vivas S. 2024. Caracterización de los Hábitats marinos en la Red Natura marina de Andalucía. PARTE II. HIC 1170 Arrecifes. LIFE IP INTEMARES Gestión integrada, innovadora y participativa de la Red Natura 2000 en el medio marino español. Agencia de Medio Ambiente y Agua/ Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul/ Junta de Andalucía, 383 pp.

También destacaría la participación en distintas publicaciones como el libro Moluscos Marinos de Andalucía en 2011, del que fui parte del equipo de coordinadores junto a Serge Gofas y Carmen Salas, de la Universidad de Málaga. En este libro, en el que participaron como autores los mejores especialistas conocedores de la fauna malacológica de Andalucía, se recopila y aporta la información básica para reconocer y determinar los moluscos marinos de Andalucía, unas 1200 especies, todas ellas ilustradas con fotografías de la concha o del animal, y con descripciones detalladas y datos de su hábitat y de su distribución.
El haber podido participar en todos estos trabajos y proyectos es para estar orgulloso. Y también es una satisfacción el que se haya reconocido oficialmente el trabajo realizado por el Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino Andaluz con la Bandera de Andalucía, que nos entregaron en Almería en febrero de 2018.

Libro: Gofas S., Moreno D. y Salas C. (coords.) 2011. Moluscos marinos de Andalucía. Volumen I, pp. i-xvi y 1-342; Volumen II, pp. i-xii y 343-798. Málaga: Servicio de Publicaciones e Intercambio Científico, Universidad de Málaga.
Diego Moreno y algunos compañeros del equipo del Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino Andaluz (Agustín Barrajón, Pascual Hernández, Martín Carrillo y Juan Rueda), reciben la Bandera de Andalucía en Almería (21/02/2018, foto Elvira Moreno Martín).

7. ¿Qué mensajes clave te gustaría que llegaran a compañeros y compañeras de la Administración?
La clave es poder colaborar en la conservación de los espacios naturales, las especies y sus hábitats, desde distintos campos y puntos de vista, tanto desde el científico como desde el de la administración, contribuyendo a una gestión adecuada y eficaz. No es que no haya habido colaboraciones de este tipo y siga habiéndolas, pero es fundamental que sean más numerosas y duraderas.
También es importante mantener los equipos, los medios y la financiación. Desde la perspectiva que tenemos de más de 30 años trabajando para la Junta en el litoral y más de 20 años en el Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino, es fácil darse cuenta del cambio de tendencia en el interés por la conservación de la naturaleza, de manera que hemos pasado de un periodo en el que se avanzó mucho en la declaración de espacios naturales protegidos, en legislación y en esfuerzos de documentación y de elaboración de publicaciones clave, con gran cantidad de medios y de personal, a una etapa- en la que nos encontramos- en la que estos temas ya no son prioritarios, hay menos recursos y se están cerrando centros y perdiendo equipos de trabajo. Parece que el turismo le está ganando la partida a la conservación del medio natural. Esta decadencia no es algo exclusivo de la conservación, también se está detectando en el número de especialistas en zoología y botánica en los campos de la taxonomía y de la faunística, que son los que desarrollan los biólogos e investigadores que conocen en detalle las especies que viven en nuestros campos y mares, porque muchos son ya mayores y o están jubilados o a punto de hacerlo, y no hay renovación porque se ha dado prioridad a otros perfiles para desarrollar análisis filogenéticos, trabajar en ecología evolutiva, obtener biomoléculas de interés para la medicina y la industria, etc. Cada vez son menos los jóvenes formados en las disciplinas que son necesarias para conocer las especies y el mundo que nos rodea y que la sociedad pueda saber si se mantiene estable, si mejora o si sufre una regresión. Es básico que el medio natural en el que vivimos esté bien conservado para nuestra propia supervivencia. En este sentido, es fundamental mantener equipos de trabajo con medios suficientes, ya que se ha demostrado que son fundamentales para la gestión, y trabajar para que exista una renovación en el tiempo que garantice la existencia de una información ambiental de calidad, sobre todo en un mundo que amenaza con cambios en el estado de conservación de los ecosistemas y periodos de pérdida de hábitats y de extinción de especies. No podemos permitir que se pierdan nuestros extraordinarios valores naturales, y tampoco los equipos que se encargan de estudiarlos y evaluarlos, ya que son la garantía para poder gestionarlos y conservarlos adecuadamente.
8. Si pudieras cambiar una cosa en normativa o procedimientos ¿cuál sería?
La coordinación entre administraciones. En todas las jornadas que se organizan que tratan sobre gestión y gobernanza- que son muchas- en las que hay sesiones entre todos los sectores, organismos públicos y privados, las administraciones estatales, regionales y locales, y en las que participan también representantes de la sociedad, un resultado recurrente de las conclusiones es que es necesaria una coordinación entre administraciones. Un ejemplo típico es la normativa en Espacios Naturales Protegidos que tienen superpuestas distintas figuras de protección que gestionan organismos distintos, y que han desarrollado de forma paralela normativas diferentes que o no coinciden o se contradicen. Los ciudadanos sufren esta abundancia de normativas y no son capaces de asimilarlas, por lo que hay mucha confusión y dificultades a la hora de que se cumplan. Los enfrentamientos entre administraciones por estos temas de competencias en Espacios Naturales Protegidos han llegado hasta los tribunales, como en Cabo de Gata y en la isla de Alborán. Si se unificaran las normativas y se trabajara en colaboración, la gestión sería mucho más eficaz.

9. ¿Qué hábitats marinos gestionáis con más foco ahora y por qué?
El hábitat estrella para nosotros que trabajamos en el mar es sin duda el constituido por la planta Posidonia oceanica, es decir, las praderas submarinas que ya he comentado al hablar de los proyectos Life en los que hemos participado. Se trata de una planta extraordinaria por muchos aspectos y podría considerarse quizá el organismo marino más decisivo en los ecosistemas litorales del Mediterráneo, mar del que es endémica. Estas praderas, que pueden tener kilómetros de extensión, cubren el fondo marino desde la misma orilla hasta unos 30 metros de profundidad en nuestras costas de Almería (en Granada y Málaga las praderas no llegan a tanto fondo al ser las aguas más turbias e impedir que la planta realice la fotosíntesis). Estas estructuras vivas que son las praderas protegen las playas de la erosión, retienen sedimentos y carbono, producen una gran cantidad de oxígeno, albergan una variada y rica flora y fauna marina -incluyendo especies de interés pesquero como peces y cefalópodos- y, en definitiva, son lo más parecido a los bosques de encinas que hay en el mar. Por todo ello, es el único hábitat marino que la Unión Europea considera como prioritario, y este es el motivo de que haya recibido tanta atención por parte de la Administración Ambiental y por el Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino Andaluz. Todos estos esfuerzos están dando sus frutos porque ahora se habla con cierta naturalidad de Posidonia, incluso ha salido varias veces en los telediarios, y buena parte de la sociedad la conoce, cosa que hace 30 años era impensable.

El seguimiento de praderas, que ya iniciamos a finales del siglo XX y que permitió la publicación del libro de Praderas y bosques marinos de Andalucía en 2004 (coordinado por Ángel Luque y José Templado), y en el que tuve el honor de participar junto a numerosos especialistas, se ha consolidado dentro de la red POSIMED, gracias al impulso del Life+ Posidonia, como ya he comentado. En esta red de seguimiento, que ahora tiene más de 30 estaciones instaladas en Almería, Granada y Málaga, participamos técnicos de la administración, asociaciones y voluntarios. Los resultados de este detallado seguimiento, que tiene series de datos de hasta 15 años, se han publicado en la Monografía del X Aniversario (2020) de la que está a punto de salir una actualización del XV aniversario (2026).

Portada del documento: Junta de Andalucía. 2020. POSIMED Andalucía. X Aniversario - Memoria 2009-2019. Red de Seguimiento de las praderas de Posidonia oceanica en Andalucía. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Sevilla, 184 pp.

Todo el conocimiento que hay sobre las praderas en España y en Andalucía, incluidas cartografías muy detalladas que hay disponibles, se publicó en 2015 integrado en el “Atlas de las praderas marinas de España”, que también está en proceso de reedición y en brave saldrá una nueva edición actualizada.

Portada del libro: Ruiz J.M., Guillén J.E., Ramos Segura A. y Otero M.M. 2015. Atlas de las praderas marinas de España. IEO/IEL/UICN, Murcia-Alicante-Malaga, 681 pp. (Ver capítulo V – Andalucía).

Como he comentado antes, en los últimos años y gracias al Life INTEMARES, hemos cambiado un poco de tercio y además de seguir con las praderas de fanerógamas, hemos empezado a trabajar con otros hábitats, también muy interesantes, como son las cuevas marinas y el hábitat “arrecifes”, que incluye tanto roquedos emergidos como sumergidos, siempre que tengan algún poblamiento de interés cubriendo el sustrato duro, como pueden ser bosques de algas, campos de gorgonias o el valioso coralígeno, compuesto por comunidades biológicas bioconstructoras de gran importancia ecológica, dominadas por algas calcáreas y también por un gran número de especies animales, como briozoos, corales, esponjas, entre muchos otros organismos.

Cuevas y Arrecifes. Arriba izquierda. Mero (Epinephelus marginatus) de gran tamaño refugiado en el núcleo 2 del Arrecife Artificial de Cabo de Gata, Almería (26/04/2011, foto Diego Moreno). Arriba derecha: Diego Moteno realizando el seguimiento del Túnel Naranja en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, Almería (12/09/2012, foto Agustín Barrajón). Abajo izquierda: En la Isleta del Moro (Parque Natural Cabo de Gata-Níjar), el acantilado emergido continua bajo el mar donde vive una gran diversidad de algas y de animales (11/06/2014, foto Diego Moreno). Abajo derecha: Fondo de coralígeno con presencia del coral candelabro Dendrophyllia ramea, a -45 m en la Piedra de los Ratones, cerca de Villaricos, en el Levante Almeriense, Almería (7/08/2014, foto Diego Moreno).

10. ¿Qué presiones afectan más hoy a los ecosistemas marinos andaluces?
Las presiones aumentan en todas partes. Además de las ya sabidas de obras con destrucción de los hábitats (incluidas las regeneraciones de playas), la contaminación con innumerables emisarios submarinos urbanos y también industriales, las mareas negras, la pesca excesiva que ha acabado con muchos caladeros, la llegada de especies exóticas invasoras y- cómo no- el cambio climático que lleva aparejado un rápido aumento de la temperatura y de olas de calor, quizá la mayor presión actual es la masificación de personas en las playas. En principio la presencia humana en el litoral no es perjudicial, hasta que se masifica y se convierte en un problema. No solo es el acondicionamiento artificial excesivo del litoral (paseos marítimos, chiringuitos, desagües al mar de todo tipo de residuos que llevan aparejados), que entraría en los apartados clásicos de obras y vertidos, sino que el simple pisoteo de tantas personas en las playas y rocas, y las cremas solares de tantos bañistas, afectan a los hábitats y a muchas especies. Además, la masificación conlleva también el que muchas personas muestren comportamientos no respetuosos con el medio y se dediquen a actividades que no deben realizarse, sobre todo en espacios naturales protegidos, como mariscar (el marisqueo “deportivo” no está permitido) y recolectar todo lo que ven, y eso afecta mucho al litoral. En el futuro, sin duda habrá que restringir las actividades en muchos puntos del litoral o de lo contrario se degradará de forma irreversible.

11. ¿Cómo evaluáis el estado de conservación?
Realizamos seguimientos periódicos de determinadas poblaciones de las especies amenazadas o de determinados hábitats protegidos, siguiendo protocolos elaborados a medida. Muchas especies marinas pueden considerarse bioindicadoras del estado del medio, como Posidonia de la que ya he hablado, puesto que suelen necesitar para desarrollar buenas poblaciones un hábitat bien conservado, aguas limpias sin contaminación, etc. Entre las especies con las que trabajamos destacan principalmente los invertebrados marinos incluidos en los Catálogos Español y Andaluz de Especies Amenazadas, en concreto la lapa ferrugínea Patella ferrugínea (en peligro de extinción), el coral anaranjado Astroides calycularis (vulnerable), la caracola Charonia lampas (vulnerable) y el vermétido Dendropoma lebeche (vulnerable).

Entre los hábitats, además del seguimiento de las praderas de Posidonia oceanica, cabe destacar el que hacemos de las cuevas marinas de Andalucía, en las que hacemos fotografías de las paredes para conocer el recubrimiento por parte de especies filtradoras fijas al sustrato y realizamos también censos de macrofauna móvil (peces, crustáceos, equinodermos y moluscos, entre otros).

Vídeo Canal Sur Seguimiento de Cuevas submarinas Programa de Medio Marino (entrevista a Diego Moreno).

12. ¿Qué evidencias veis del cambio climático en nuestras costas?
El conjunto de impactos, cada vez más numerosos, están alterando el medio marino de una forma que no tiene precedentes, de manera que cada vez son más frecuentes fenómenos de mortandad de distintas especies, principalmente de las que viven fijas al sustrato o tienen movimientos restringidos, y no pueden escapar de las alteraciones producidas, como son las esponjas, los corales y los moluscos bivalvos, entre otros muchos invertebrados. Los agentes que causan las mortandades no siempre se han llegado a identificar y podrían ser bacterias, virus, hongos u otros patógenos. En general, estos patógenos están presentes habitualmente en el medio, pero las altas temperaturas y las olas de calor parece que podrían provocar un aumento acelerado y violento de su presencia con consecuencias muy negativas para muchas especies marinas. Un punto de inflexión para todos aquellos que estudiamos y trabajamos para conservar la fauna marina en el Mediterráneo ha sido la mortandad masiva de la nacra Pinna nobilis, un molusco bivalvo emblemático de nuestro litoral, endémico del Mediterráneo, que estaba catalogado como vulnerable y del que hacíamos seguimiento de sus poblaciones. En octubre de 2016 detectamos, en el Levante Almeriense y en otros puntos de la costa, que muchos ejemplares de esta especie empezaban a morir, que el animal se desprendía y se desplomaba dentro de las valvas por su interior, y en solo unos meses la enfermedad había afectado a casi la totalidad de la población. En 2018 ya no había ningún ejemplar vivo en Andalucía, los últimos fueron los pocos ejemplares relictos que quedaban en la bahía de Algeciras. Esta mortandad afectó también a las poblaciones de esta especie en otras áreas del litoral español de manera que la especie se cambió a la categoría de en peligro crítico de extinción y, paralelamente, se pudo descubrir el patógeno que produce la mortandad, un protozoo que se ha descrito con el nombre Haplosporidium pinnae. La especie está afectada por este patógeno en todo el Mediterráneo y solo quedan poblaciones vivas en lagunas costeras, en las que al tener una salinidad variable este microorganismo no puede entrar o no tiene buenas condiciones para desarrollarse. En España las últimas poblaciones son las del Mar Menor en Murcia y las del Delta del Ebro en Tarragona. Como decía, ya no quedan ejemplares vivos de Pinna nobilis en toda Andalucía.
Otro fenómeno que parece que es cada vez más frecuente, también asociado al cambio climático y al ascenso de las temperaturas, es la floración de Posidonia. A finales del siglo XX se había observado muy pocas veces la floración de esta planta marina, que también tiene raíces, tallos y hojas, y produce frutos y semillas. Realmente Posidonia se extiende formando praderas gracias a sus estolones y su crecimiento horizontal que poco a poco cubre el fondo marino y no necesita reproducirse sexualmente todos los años, pero en determinadas circunstancias, muchas veces asociadas al estrés de un verano especialmente cálido, produce en otoño inflorescencias a modo de espigas, y los frutos se desprenden en la primavera siguiente. Gracias a que los frutos flotan, pueden dispersarse grandes distancias y liberar las semillas muy lejos de la pradera original, permitiendo colonizar nuevas zonas o reforzar de forma natural praderas en regresión, generando un importante flujo genético entre poblaciones. Actualmente el número de registros de floración de Posidonia ha experimentado un aumento considerable, no solo porque hay más buceadores en el agua que hace treinta años, sino porque también cada año es más cálido que el anterior y las olas de calor favorecen que se desencadene el proceso reproductor.

Arriba izquierda: medida de la longitud de concha de un ejemplar marcado con etiqueta de resina epoxi de la lapa ferrugínea (Patella ferrugínea) durante un censo de la especie en el Paraje Natural de la isla de Alborán, Almería (18/09/2012, foto Diego Moreno). Derecha arriba: colonia del vermétidos (Dendropoma lebeche) rodeada por colonias de coral anaranjado (Astroides calycularis) en el Túnel Naranja en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, Almería (4/09/2025). Abajo izquierda: ejemplar de caracola (Charonia lampas) decomisado por Agentes de Medio Ambiente en un restaurante de San José y posteriormente marcado con una etiqueta de resina epoxi y liberado en la Punta de la Loma Pelada, Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, Almería (25/11/2014, foto Diego Moreno). Abajo derecha: Agustín Barrajón sostiene un ejemplar recién muerto de nacra (Pinna nobilis), al comienzo de la mortandad masiva de la especie, en El Calón, Zona de Especial Conservación (ZEC) Fondos Marinos del Levante Almeriense, Almería (4/10/2016, foto Diego Moreno).

13. ¿Qué idea equivocada sobre los hábitats marinos te gustaría desmentir?
Sin duda alguna hay que desmentir la idea de que el mar es una fuente inagotable de recursos. Aunque los mares y océanos son extensísimos (cuántas veces he oído decir “la mar es muy grande”), los recursos no son ilimitados y si se extraen sin control y la actividad humana afecta a su desarrollo natural, los ciclos se alteran, los ecosistemas se resienten y muchas especies entran en declive y pueden llegar a desaparecer.

14. ¿Qué prácticas de divulgación te funcionan mejor con público no experto?
La mejor divulgación ha sido siempre que cualquier persona pueda conocer la naturaleza por sí misma, en persona. Todos conocemos muchas especies gracias a los documentales de televisión, incluso detalles de la biología, la reproducción o el comportamiento de todo tipo de animales y vegetales marinos, principalmente de mares tropicales por el sesgo de las parrillas de programación de las televisiones que quieren vender siempre lo más grande o llamativo, pero nada hay comparable con verlo personalmente. Para muchas personas es un impacto meter la cabeza bajo el agua y ver que hay un bosque intrincado de algas de mil colores, peces por todas partes, cangrejos, caracolas, gusanos, medusas… Sí, las medusas que tienen tan mala fama son animales extraordinariamente bellos y verlos nadar libres en la naturaleza es una experiencia maravillosa, y muy recomendable. Quien dice medusas, dice cualquier tipo de estrella de mar, o de nudibranquio (moluscos sin concha de colores increíbles), de praderas sumergidas que se pierden en el horizonte submarino, o las mismas anémonas mecidas por las olas. Es tal la diversidad de formas y colores de esta naturaleza salvaje que hay en nuestro litoral que asombra a todo el mundo. Y al conocer de su existencia, se protege mejor. También es fundamental tener buenos registros de datos para conocer el estado de conservación de especies y de hábitats, con observaciones propias y también fotografías. Las imágenes de las especies y de los hábitats no solo son registros en sí mismas, sino que permiten mostrar a la sociedad cómo son, o cómo eran en el caso de especies que ya son muy raras o que están desapareciendo.

Diego Moreno con la cámara fotográfica dentro de una caja estanca y un flash submarino, en la costa rocosa del Playazo de Rodalquilar, Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, Almería (17/09/2020, foto Agustín Barrajón).

 15. Un consejo práctico para quien quiera dedicarse a la gestión de hábitats marinos.
Trabajar mucho, para conocer de primera mano y en persona los hábitats y las especies que viven en nuestras aguas. Para ello es necesario bucear para poder ver lo que sucede no solo en el litoral, sino también en los fondos marinos. La gestión debe realizarse desde la administración ambiental y es fundamental que se dote de equipos de personal cualificado, que puedan bucear y no limitarse a registrar lo que hay por encima de la superficie. El objetivo principal es conseguir tener series de datos para conocer las tendencias en el estado de conservación, de manera que pueda saberse si se mantienen estables, si empeoran o si mejoran. Todo esto es imprescindible para poder llevar a cabo una gestión eficaz. Lo que no conocemos no podemos gestionarlo correctamente y tampoco podremos conservarlo para que en el futuro puedan disfrutarlo las nuevas generaciones.

Toda la información que se obtiene en los trabajos desarrollados por el equipo del Programa de Gestión Sostenible del Medio Marino Andaluz (informes, documentos, cartografías), se encuentra disponible en la WEB de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, en el portal de la Red de Información Ambiental de Andalucía (REDIAM):
https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/acceso-rediam

También existe un Visor del litoral donde se pueden cargar las cartografías más actualizadas:

https://portalrediam.cica.es/aplicacionLitoral/

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