GUÍA DE EVALUACIÓN EX ANTE DE POLÍTICAS PÚBLICAS

17 GUÍA DE EVALUACIÓN EX ANTE DE POLÍTICAS PÚBLICAS 4.3. Determinar la línea base. Análisis contrafactual . Seleccionar los indica- dores de contexto que formarán parte de la línea base es esencial para la evaluación de impacto en el futuro. El análisis contrafactual utilizará la línea base para pronosticar qué ocurriría si no se lleva a cabo la política prevista o si no ocurren otros factores que puedan afectar a la situación de partida. 4.4. Definir la teoría del cambio . Quienes promueven una política poseen unas creencias acerca de por qué las acciones que proponen mejorarán los pro- blemas a abordar. Esta etapa trata de asegurar si estas creencias están fun- damentadas en la buena práctica sobre el tema en cuestión, o en evidencias científicas o empíricas. 4.5. Recabar la opinión de personas expertas. Se puede preguntar por la perti- nencia, impacto potencial, suficiencia, coherencia externa, factores de éxito, relevancia, debilidades y amenazas. Se seleccionará a personas expertas con larga y prestigiosa trayectoria y alta cualificación. Se utilizarán técnicas cuali- tativas para obtener sugerencias de mejora. 4.6. Realizar una consulta pública . Una vez avanzada la elaboración de la polí- tica, se recogerán las aportaciones de los grupos afectados por la misma. Se les preguntará por la pertinencia, factibilidad, eficacia, adecuación, suficien- cia e implicación del sector. 5. Desarrollar el trabajo de campo. Tras haber planificado las distintas fases del proceso de EeA, se llevarán a cabo en la práctica cada una de las mismas. Como resultado, se obtendrán diversos informes. 5.1. Trabajo de campo . Se implantará lo previsto en la hoja de ruta de la EeA. 5.2. Redactar los informes dirigidos a las distintas audiencias. Es el momento para redactar las conclusiones y señalar las aportaciones que los distintos participantes han realizado y que conducen a la mejora del Plan. Además, se habrán emitido informes parciales a lo largo del proceso de evaluación. 6. Analizar la evaluabilidad de la política, para mejorar las posibilidades de que la misma pueda ser evaluada con éxito.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMTk=