José Loaiza, director del IAAP: «La innovación no la hace la IA; la hacen las personas»​

Grupo de personas Colaboradoras en Innovación (GCI)

Segundo Álvarez, Joaquín Caballero, Pedro García, Manuel J. Garrido, Aurelia Lorite, Francisco J. Muñoz, M.ª Elena Navarrete, José Puerta, María Luisa Rojas y María Luisa Ulgar

Publicado el domingo, 18 de octubre de 2026

La reforma de la RPT, la evaluación del desempeño y la carrera horizontal, o el ecosistema de innovación del IAAP son algunos de los temas tratados en este artículo-entrevista realizado por el Grupo de personas Colaboradoras en Innovación (GCI).

El diseño institucional de la formación de las personas empleadas públicas en España atraviesa un cambio conceptual irreversible. Los organismos encargados de esta formación han pasado de operar como meros gestores de planes formativos tradicionales a convertirse en auténticos laboratorios de cambio organizacional y verdaderos motores de la innovación pública. En el caso de la comunidad autónoma de Andalucía, el Instituto Andaluz de Administración Pública (IAAP) ha asumido en los últimos años la responsabilidad de liderar esta transición, enfrentando el reto de reformar sus estructuras internas mientras incorpora a la Junta de Andalucía las herramientas necesarias con las que afrontar el futuro.

Cambios organizativos

Uno de los principales problemas diagnosticados en las administraciones tradicionales es la fragmentación y la falta de soporte estructural para las nuevas funciones que el futuro nos hará afrontar. Al asumir la dirección del IAAP, José Loaiza García identificó puntos críticos y asimétricos: áreas vitales como la innovación pública, la gestión del conocimiento y la evaluación de políticas públicas.

La respuesta estratégica consistió en una adaptación a la realidad de la relación de puestos de trabajo (RPT), una operación de alta complejidad dentro del ecosistema de la Junta de Andalucía. La modificación de la RPT no debe entenderse como un mero trámite administrativo, sino como la plasmación de la realidad que se hace necesario adaptar: dotar de personas de carácter técnico, recursos y estructura jerárquica formal a la vanguardia de la gestión pública. La modernización de estas estructuras internas ha permitido al IAAP consolidar programas de vanguardia, entre los que destaca el Máster de Liderazgo y Dirección Pública, una apuesta por la profesionalización del segmento directivo basada en estándares de competencias y resultados.

La innovación como motor de cambio estructural

La experiencia del IAAP demuestra que la innovación pública no depende exclusivamente del tamaño de las estructuras orgánicas, sino de su capacidad tractora. El Servicio de Fomento de la Innovación, una unidad de reciente creación (poco más de dos años) y dimensión operativa acotada, parte de una premisa clara: la innovación la ejecutan personas (empleadas públicas) para resolver problemas de personas (la ciudadanía).

Bajo este enfoque, la innovación ha adquirido rango de derecho y obligación formal en el marco del nuevo decreto de evaluación del desempeño y carrera horizontal. Implantar de manera sistemática esta cultura constituye una prioridad para el instituto. Para operativizar este mandato, la administración andaluza se apoya en iniciativas consolidadas como la Comunidad InnovAnda (actualmente en fase de adaptación a los nuevos cambios organizativos) y otros proyectos, como los laboratorios de innovación y las alianzas estratégicas con el INAP y la fundación Novagob y universidades como la Universidad de Granada.

Evaluación del desempeño y carrera horizontal: profesionalización y ventanas de oportunidad

Frente a visiones tradicionales que equiparan la evaluación a un examen fiscalizador, el IAAP promueve una concepción de la evaluación del desempeño como una herramienta de eficiencia institucional vehiculizada a través del desarrollo del capital humano. El objetivo inmediato es el fortalecimiento de las competencias básicas, las cuales inciden directamente en el reconocimiento de la carrera horizontal de las personas empleadas públicas de la Junta de Andalucía.

Es precisamente en el diseño de la carrera horizontal donde la innovación se configura como una ventana de oportunidad profesional. El modelo busca que los profesionales públicos puedan adherirse de forma activa a proyectos innovadores detectados dentro de la organización. Para mitigar las barreras de entrada a estos procesos, el instituto ha desplegado la Innoguía, un instrumento metodológico para la puesta en marcha de proyectos de transformación. También se trabaja para contar, en un futuro, con un Máster en Innovación, que complementará la oferta de alta formación directiva ya existente.

El Grupo de personas Colaboradoras en Innovación: una red de capilaridad organizativa

Para subsanar las limitaciones de plantilla del Área de Innovación y multiplicar su impacto, se ha constituido recientemente el Grupo de personas Colaboradoras en Innovación. Concebido como un proyecto piloto, este equipo interprovincial está integrado por personal formado y con trayectoria previa en entornos colaborativos con el IAAP, procedentes de diversas provincias, delegaciones y consejerías.

La función estratégica de este grupo es actuar como embajadores de la innovación pública en sus respectivos entornos de origen, facilitando la capilaridad de la cultura innovadora en toda la estructura de la Junta de Andalucía. En un futuro no se está cerrado al crecimiento progresivo de esta red, cuya fase inicial opera como la semilla de una estructura de inteligencia colectiva. Desde la perspectiva del desarrollo profesional, el IAAP insta a los empleados públicos a iniciar su itinerario en esta materia mediante la oferta formativa específica actualmente disponible.

La nueva Ley de Función Pública

El escenario legislativo actual sitúa al IAAP ante un punto de inflexión histórico gracias al despliegue normativo de la Ley de Función Pública de Andalucía. Este texto legal, junto con el Decreto de evaluación del desempeño y carrera horizontal, redefine por completo la ordenación de los recursos humanos del sector público autonómico.

El papel del instituto en este nuevo marco normativo será eminentemente operativo y de acompañamiento. La transición desde un modelo de puestos de trabajo basado estrictamente en tareas formalistas hacia un modelo enfocado en la gestión por competencias requiere una redefinición absoluta de los itinerarios formativos. El IAAP deberá tener un papel alineado con la eficiencia de los servicios prestados a la ciudadanía.

Conclusiones 

El análisis de la gestión reciente en el Instituto Andaluz de Administración Pública deja una cuestión clara para los profesionales de la gestión pública: la transformación real de la Administración autonómica exige conjugar el liderazgo humano, la formación continua y la flexibilidad institucional. La legitimidad de las instituciones públicas contemporáneas depende de su capacidad para evaluarse, innovar de forma colaborativa y situar de manera efectiva a la ciudadanía en el centro de su actividad.

El éxito de esta transición descansa sobre tres pilares fundamentales que emergen de la experiencia analizada:

  • Estructuras red y explotación del talento.
  • Gobernanza normativa y gestión por competencias.
  • Institucionalización de la cultura evaluativa.

En última instancia, la experiencia de gestión de José Loaiza García al frente del IAAP constata que el liderazgo en el sector público exige combinar el pragmatismo operativo con una visión tractora de largo plazo. El valor del paso por la dirección de estos organismos se mide por la capacidad de dejar la institución en mejores condiciones estructurales y metodológicas que las encontradas, consolidando las bases para transformar el talento individual en una inteligencia institucional compartida, proactiva y plenamente orientada al valor público.

Si te ha gustado este artículo, encontrarás más contenidos interesantes en nuestra sección En portada.

Y te invitamos a ver nuestros anteriores números de EnRed@2.0.