El personal de nueva incorporación

A continuación, analizamos los datos de una encuesta realizada al personal que recientemente ha realizado la formación de acceso a nuestra Administración. ¿Quieres saber qué encontramos?

Por Enrique Rando González, jefe de Departamento de Informática en la Delegación Territorial de Empleo, Formación, Trabajo Autónomo, y Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad en Málaga.

INTRODUCCIÓN

En un número como este no debe faltar una reseña acerca de quienes son, a la vez, protagonistas y objetivo de la Formación de Acceso: las personas que acaban de incorporarse a la Junta de Andalucía y han realizado ya este curso inicial.

¿Cómo son? ¿Por qué decidieron opositar a la Junta de Andalucía? ¿Qué les parece lo que han encontrado?

Una encuesta realizada recientemente por el IAAP puede darnos algunas pistas. Tras enviar un correo de invitación a participar a quienes recibieron la formación, y tras recibir 142 respuestas, llega la hora de analizar los datos y tratar de obtener conclusiones.

Debe señalarse, en todo caso, que aún quedan cuerpos a los que no se les ha impartido este curso. De modo que, a vuelta de vacaciones de verano, posiblemente tengamos más datos que añadir a lo que hoy se cuenta aquí. Y tened por cierto que, si es así, los encontraréis en EnRed@2.0.

PERFIL BÁSICO

De las 142 personas que respondieron la encuesta, 53 eran hombres y 89 mujeres. Un 37% frente a un 63%. Esta desproporción puede tener varios motivos:

  •     Las mujeres obtienen, por lo general, mejores resultados académicos.
  •     La Administración es más atractiva para las mujeres al existir menos discriminación por razón de género.
  •     Esperan encontrar más facilidades para la conciliación familiar en la Administración.

… Y muchas causas más. Todas ellas combinadas e interrelacionadas.

En los cuerpos a los que se incorporaron las personas que respondieron a esta encuesta, un 88% de quienes se incorporan tiene entre 26 y 45 años. Solo entre un 1 y un 2% son más jóvenes. Y llama la atención que más de un 10% tienen 46 años o más. Posiblemente porque ven en la Administración una posibilidad de demostrar su valía y de tener una carrera administrativa que, por su edad, encuentre muchas más dificultades en el sector privado.

Esta tendencia se manifiesta con más fuerza en las mujeres. En ellas, más de un 37% tiene más de 40 años, frente al 30% en los hombres.

Estas edades pueden estar condicionadas por los cuerpos de acceso de quienes participaron en la encuesta, con predominio de A1 y A2.

Por otro lado, aunque, como es de esperar, la inmensa mayoría de estas personas vienen de Andalucía, hay un 3,5% que procede de otras comunidades: Castilla y León, Galicia, País Vasco, Murcia… Salvo en un caso, todas mujeres.

FORMACIÓN

La gran mayoría de las personas encuestadas tenían titulaciones universitarias, como es de esperar ya que pertenecen principalmente a los grupos A1 y A2. Sin embargo, una mirada más profunda revela datos que pueden ayudar a reflexionar sobre la sociedad en que vivimos.

En el caso de las mujeres, un 43% tiene estudios de Humanidades y Ciencias Sociales. Y otro 34%, en el área Jurídica.

Solo un 10% de Ciencia y Tecnología.

Entre los hombres también hay unos porcentajes importantes, aunque mucho menores, de Humanidades y Ciencias Sociales (el 28%) y Jurídica (23%).

Pero donde existe una gran diferencia es en Ciencia y Tecnología, con un 29%. No es de extrañar que las universidades hagan tantos esfuerzos por atraer a las chicas a las carreras técnicas.

EXPERIENCIA PREVIA

Las edades quizá condicionen en gran medida la experiencia laboral previa del nuevo personal… ¿O quizá no es tan nuevo?

El 37% de las respuestas son de personas sin experiencia previa en la Administración. Curiosamente, el dato se eleva hasta el 45% en el caso de los hombres y baja hasta el 32% en las mujeres. Otro 42% (45% entre las mujeres y 38% entre los hombres) ha prestado servicio a la Administración menos de 5 años.

Llama la atención que sólo un 12% carece de experiencia previa en el sector privado. En la franja de hasta cinco años se concentra el 50%, un dato relativamente parecido al de la experiencia profesional en el sector público. A partir de ahí se halla el intervalo donde se aprecia más diferencia: entre 5 y 15 años, donde el dato es de menos del 18% en la Administración frente a más del 27% fuera de ella.

LA PREPARACIÓN DE LAS OPOSICIONES

Quizá sea porque las cosas o se hacen bien o mejor no hacerlas, pero cuando se preguntó acerca de cuánto tiempo se ha dedicado a preparar las oposiciones o cuántas veces ha sido necesario presentarse… los datos han sido bajos.

Alrededor del 50%, sin diferencias significativas entre hombres y mujeres, aprobó tras estudiar menos de 2 años. Lo hicieron a la primera el 56% de los hombres y el 49% de las mujeres. Y, a la segunda, el 28% de los hombres y el 31% de las mujeres.

Solo un 15% y un 19%, respectivamente tuvieron que presentarse tres o más veces a las pruebas selectivas. Quizá por la dedicación, interés y convicción con la que suelen afrontarse estos procesos. Quizá porque en los últimos años no ha habido una gran oferta de empleo público. Quizá… por estas y mil razones más.

MOTIVACIÓN

Cabe preguntarse qué hace que alguien quiera trabajar en la Administración, máxime cuando no es algo que últimamente parezca estar especialmente bien visto. Al menos, entre quienes no la conocen por dentro.

Un 58% de los hombres y un 45% de las mujeres hablan de su vocación de servicio público. Unas cifras más que relevantes. Un 55% de los hombres y un 56% de las mujeres, de la posibilidad de conciliar su vida familiar y laboral. Poder tener una carrera profesional motivó al 36% de los hombres y al 47% de las mujeres.

Pero donde la inmensa mayoría, alrededor del 85% independientemente del género, coincidió fue en la estabilidad. Nada raro en los tiempos que corren y en los que la garantía de un sueldo a final de mes permite hacer planes de futuro y afrontar mejor el día a día.

PERCEPCIÓN

¿Fue capaz la Administración Pública de cumplir con las expectativas de quienes se incorporaron a ella? Parece que sí, pero las percepciones varían significativamente entre hombres y mujeres.

En una escala de 0 a 10, el 81% de los hombres puso una buena nota, de notable para arriba (7 o superior), a su grado de satisfacción con respecto a sus expectativas. Entre las mujeres, solo el 65%.

En el extremo opuesto, calificaron como «suspenso» (menos de 5) el 7% de los hombres y el 10% de las mujeres.

Resumiendo, los hombres ponen una nota media de 7,34 mientras que para las mujeres es un 6,78.

Por supuesto, cada cual va contando la feria según le fue y quizá en muchos casos la diferencia no esté en lo que se encontraron sino en lo que esperaban encontrar. Pero, en todo caso, estos datos abren la puerta a la reflexión.

Quizá ayude a sacar conclusiones el saber qué es lo que más y lo que menos ha gustado de cuanto se ha encontrado en la Administración Pública. Comencemos por la parte positiva: Alrededor de un 85% agradecen especialmente la estabilidad laboral, en sintonía con los motivos que les incitaron a preparar unas oposiciones.

Sin embargo, solo un 2% ha encontrado las posibilidades de carrera profesional que esperaban. Al menos en el tiempo que llevan aquí. La flexibilidad horaria, clave en la conciliación de la vida laboral y familiar, tampoco parece especialmente convincente, con datos incluso menores.

El salario es mencionado como algo que gusta al 20% de los hombres y al 30% de las mujeres. Posiblemente por las comparaciones con el sector privado. Sin embargo, con las tareas realizadas en el puesto de trabajo ocurre al contrario: 57% frente al 43%.

En la misma línea, el 55% de los hombres y el 39% de las mujeres valoran como altamente relevante y satisfactoria la relación con sus compañeros y compañeras. Unos porcentajes importantes que, por otro lado, manifiestan una diferencia significativa entre ambos géneros.

Llama la atención que estas cosas que más gustan vuelven a aparecer cuando se habla de lo que menos satisface. Alrededor del 9% mencionan a sus compañeros y compañeras, 4% en los hombres y 12% en las mujeres. El 22% no se siente bien con las tareas que realiza (11% en hombres y 28% en mujeres).

Y casi el 30% muestra descontento con el salario (47% entre los hombres y 19% entre las mujeres).

Aunque pueda parecer paradójico que lo que más gusta sea también lo que menos, la tendencia es la misma: las mujeres tienen mejor opinión de su sueldo que los hombres y peor de las tareas realizadas y sus compañeros y compañeras. Donde sí parecen coincidir, con un 11% en ambos casos, es en manifestar desagrado por la descoordinación y la mala organización.

EL APORTE

Una de las preguntas más difíciles de responder posiblemente sea «¿qué puedes aportar tú aquí?». Tan difícil que es de las que menos respuestas obtuvo.

Entre los hombres, un 23% incluyó las ganas de trabajar y un 15% mencionó la experiencia y la vocación de servicio.

Entre las mujeres, con menos respuestas, la vocación de servicio quedó en un 9% mientras que la experiencia obtuvo un 10% y las ganas de trabajar un 11%.

Si bien cuesta sacar conclusiones con tan pocas respuestas, se puede apreciar que el resto de respuestas (conocimientos, creatividad, etc.) queda bien por debajo de las mencionadas. Tal vez por modestia, tal vez por la comprensible inseguridad del recién llegado.

EL PROCESO DE ACOGIDA

No se puede acabar este artículo sin analizar las valoraciones que ha merecido la formación de acceso para quienes la han recibido.

La opinión general es buena, considerándose buena o muy buena en el 70% de los casos, con diferencias mínimas entre hombres y mujeres. De hecho, alrededor de un 25% de los comentarios añadidos al final del cuestionario eran de agradecimiento o manifestando su satisfacción con el curso recibido.

Sin embargo, hay un 8% de personas que consideran que a la formación de acceso le falta especificidad, adecuación al puesto de trabajo. También hay algunas propuestas o peticiones. Como que existan talleres «de reciclaje» cada 5 años para evitar caer en la rutina o en los malos hábitos. O que se cambien los contenidos para tratar algunos temas de interés que no son cubiertos.

¡Cómo no! Queda camino por recorrer y áreas en las que seguir mejorando.

Que nunca falten ni lo uno ni lo otro.

A quienes respondieron a la encuesta, y a quienes no pudieron hacerlo… ¡muchas gracias!.


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