Macharaviaya y Bernardo de Gálvez

Momento de la celebración del 4 de julio en Macharaviaya

“El día 8 de mayo, tras la debida preparación artillera, los granaderos españoles están dispuestos para el asalto final. Ha llegado la hora más terrible, esa donde el enemigo no tiene rostro. Ajustan sus correajes, fijan sus bayonetas, preparan las rondas de munición y los sargentos reparten las cargas de pólvora. Y de repente, alguien gritó: Granaderos de Gálvez. Pensacola por España”. (Texto extraído de la representación que cada 4 de julio realiza la Asociación de Granaderos y Damas de Gálvez de Macharaviaya).

Por Rosa Palomo Tobío, Jefa de Negociado de Registro y Archivo en la Delegación Territorial de Salud y Familias de Málaga.

El descubrimiento de la existencia de pequeños secretos rurales aún es posible en nuestra tierra y a veces no hay que hacer mucho esfuerzo, los tenemos delante, lo bastante cerca como para dejarnos sorprender por ellos cualquier fin de semana.

TraVista del pueblo de Macharaviayansito por la autopista del Mediterráneo dirección este, 4 de julio pero al llegar a la altura de la Cala del Moral la temperatura se suaviza unos grados, pasados unos kilómetros de la indicación de Chilches tomo la desviación a la izquierda, la carretera MA-176 me conduce directamente a Macharaviaya. Morisco, soleado, casi virgen, situado entre montañas que antaño fueron guardadoras de las vides que producían los mejores vinos de la provincia se encuentra mi destino.

La primera impresión es de atracción, algo en el lugar seduce e incita a buscar sin saber exactamente el objeto de la investigación, porque inmediatamente percibes que allí hay mucho por lo que debes interesarte. Al preguntar, los lugareños me ilustran diligentemente sobre la villa, “Macharaviaya”, ya la misma denominación me resulta sugerente: Machar Ibn Yahya, o lo que es lo mismo, prado o alquería de Yahya.

Momento de la celebración del 4 de julio en Macharaviaya

Por lo visto me encuentro en el único lugar en España donde se celebra la Fiesta del 4 de Julio, Día de la Declaración de Independencia de los Estados de América por parte de las 13 Colonias británicas reunidas en el Congreso de Filadelfia. Mi interés se acrecenta.

Entrada del Museo de los GálvezDirijo mis pasos hacia el Museo del pueblo, el Museo de los Gálvez, antes, a mi llegada, observé una escultura custodiando la rotonda ubicada justo frente al ayuntamiento, se trata de Bernardo de Gálvez, en uno de los laterales de la plaza también distinguí una placa que conmemora el hermanamiento de la villa con la ciudad norteamericana de Pensacola. Al entrar al museo se aclaran mis consultas y mis expectativas quedan gratamente superadas.

El espacio museístico está dedicado al malagueño más importante en la historia de Estados Unidos así como al resto de los miembros de su familia, todas ellas personas ilustres y notorias en la historia política y militar e incluso en las artes, como el caso de su prima, la escritora María Rosa de Gálvez, primera mujer en atreverse no solo a escribir teatro, sino también a editar sus obras, algo para lo que quizás había que tener más audacia que para enfrentarse a los ingleses.

La saga comienza (en cuanto a significación, ya que José fue el segundo descendiente de Antonio de Gálvez) con su tío, el influyente José de Gálvez, ministro de Indias en la corte de Corte de Carlos III, se le unen su hermano Miguel, jurista y político, Antonio, militar y político como los anteriores y Matías, también militar que llegó a ser Virrey de Nueva España además de padre del más insigne miembro del clan Gálvez, Bernardo de Gálvez, quien con una imponente hoja de servicios como magnífico estratega es nombrado Gobernador de la Luisiana; fundó ciudades como Galveston, Nueva Iberia, Valenzuela y Baral y a la muerte de su padre lo sustituye como Virrey de Nueva España, pero su hazaña más extraordinaria consistió sin duda en la toma de Mobile y Pensacola, hecho que marcó un punto de inflexión en el rescate de la Florida cambiando así la historia de la neonata nación norteamericana.

El emblemático municipio, memoria viva del esplendor dieciochesco, adquirió con la familia Gálvez tanto empaque que se le conoció como El pequeño Madrid.

Iglesia de San Jacinto, MacharaviayaLa construcción de su espléndida Iglesia de San Jacinto, edificada bajo el auspicio de la familia predomina en la plaza por su tamaño y las columnas corintias sobre las que descansa un frontón triangular partido adornado con un escudo real, en una de sus esquinas luce un reloj de sol ubicado allí en 1785 con motivo de la conquista de Pensacola por Bernardo de Gálvez, pero ese no es el único elemento de interés de la misma porque bajo ella se halla la Cripta Panteón de los Gálvez donde destaca un sarcófago de mármol que guarda los restos de José de Gálvez, Marqués de la Sonora, regidor perpetuo de la ciudad de Málaga y otros miembros de su familia, sin duda punto de interés por su importancia histórica, belleza y por el halo de misterio que despliega, hecho por el que es muy visitado por los amantes de lo esotérico.Cripta panteón de los Gálvez

Abandono el Panteón y la iglesia y continúo por una calle con un nombre peculiar: calle los Naipes. En el siglo XVIII la villa contaba solo con 68 habitantes, el ministro Gálvez funda una fábrica de naipes que atraería a 60 familias, la mayoría italianas entre las que se encontraban dibujantes y artesanos que elaboraron los mazos de naipes que se usaron hasta la Guerra de la Independencia española en todo nuestro territorio. La construcción de lo que antaño fue la fábrica sigue en el pueblo, delante de la misma se encuentra un poste informativo que lo documenta.

Calle de MacharaviayaAunque aún no es medio día el pueblo está inusitadamente activo, me parece buena idea realizar un alto en el camino y probar algún guiso típico de la zona por lo que atiendo una recomendación: “El lagar de los sueños”, donde entre bocado y bocado de una exquisito surtido de croquetas y otras tantas exquisiteces locales me cuentan que la casa natal del poeta Salvador Rueda se encuentra en la pedanía de Benaque, a escasos dos kilómetros de Macharaviaya y convertida en museo, además de la Iglesia de la Encarnación, levantada sobre una antigua mezquita con pinturas al fresco del siglo XV.

Momento de la celebración del 4 de julio en MacharaviayaEl trajín en la villa se hace palpable por momentos, técnicos de luz y sonido ocupan la plaza de la iglesia, alfombra, telón, más sillas a pesar de las gradas, cañones, carros de mercancías, balas de paja, cámaras, autoridades recibiendo a más autoridades, autobuses de tours turísticos, autobuses de americanos y las personas artífices de lo que dentro de pocas horas va a acontecer, las personas que componen la Asociación de Granaderos y Damas de Gálvez. Diez años de recreación histórica en los que han puesto interés, horas y entusiasmo para homenajear al macharatungo que hizo posible el nacimiento de la nación americana y por tal hazaña fue distinguido como ciudadano honorario por su Congreso.

Estatua de Salvador Rueda y Benaque
Salvador Rueda y Benaque
Comedor de la casa de Salvador Rueda
Comedor de la casa de Salvador Rueda

 

 

Fresco del siglo XV de la Iglesia de la Encarnación
Fresco del siglo XV de la Iglesia de la Encarnación

Momento de la celebración del 4 de julio en MacharaviayaEstos Granaderos y Damas de Gálvez consiguen recrear las arengas previas al motín de Boston, la llegada de Gálvez a Nueva Orleans, y la presentación de todo el clan Gálvez para terminar con el asedio y la batalla de Pensacola. Existen ya en nuestra geografía un nada despreciable número de representaciones históricas pero sin duda la proyección de esta promete ocupar uno de los primeros puestos en el pódium escénico de las representaciones de época.

Con la caída de la noche comienza la representación tras la cual se pueden disfrutar unos espectaculares fuegos artificiales y todavía hay tiempo para tomar un refrigerio antes del retorno a Málaga, ya que en menos de media hora pasaremos del siglo XVIII al presente en una provincia que atesora aún muchos más de esos…pequeños secretos rurales.

Momento de la celebración del 4 de julio en Macharaviaya


Las fotografías de esta entrada son obra de Antonio Gaitán, que ha autorizado su publicación a la autora del artículo, con excepción de las que representan la recreación de la batalla, cedidas por el Ayuntamiento de Macharaviaya y realizadas por Pedro González Conejero.

 


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