Un Microrrelato y un Poema

Encarnación Sánchez Arenas, Telefonista de Delegación Provincial de Hacienda, Industria y Energía en Jaén, nos presenta el microrrelato «El Espejo o los Parámetros del Otro», y el poema «Enséñame la noche».

Además lo hace en castellano y en árabe.

El ESPEJO O LOS PARÁMETROS DEL OTRO (MICRORRELATO)

Un espejo a la entrada me saluda cuando entro y me despide cuando salgo, lo que no me pregunta es ¿hasta cuándo nos seguiremos viendo? Es el espejo del hall rectangular como una jaula que se abre y cierra esperando que regresen sus jilgueros.

El espejo en el salón de mi casa atrapa el vapor de nuestros pulmones en contraste con el calor de la chimenea y el aire exterior que ventila las habitaciones desde sus ventanas. Es un espejo redondo con cuadros alrededor que atrapan visiones paisajísticas soñadas de una realidad fantástica.

El espejo del cuarto de baño capta cada una de las canas de la barba de mi compañero sentimental, y las cuenta  como si fuese cada una de ellas un día del año que pasa, alegando que siempre blancas, se van a prolongar de forma infinita.

El espejo de nuestro dormitorio contiene los suspiros o jadeos de nuestras caricias taciturnas que rascan nuestras espaldas previniendo lumbalgias extraconyugales. Por la mañana refleja el carmín de mis labios que me hace sentirme más joven y mejor arreglada o vestida entre los compañeros de trabajo.

Mis espejos, en general, captan la simetría de imágenes que nos envuelven ante las respuestas de futura soledad, y en nuestras almas paralelas encuentran a las otras para dar respuestas compartidas a sus experiencias pretéritas y futuras.

 

ENSÉÑAME LA NOCHE: POEMA

 

 “Enséñame la noche

para engalanarme con mis heridas,

y sofocar con mi pie

los últimos suspiros del otoño.”.

FATIHA MORCHID, “Enséñame la noche”.

          I

Enséñame la noche

Para no colmar de dagas 

Y llagas

Tus heridas…

       II

Enséñame la noche

Para no tropezar 

Con el vacío de un tiempo saciado

En la saciedad del desierto.

        III

Enséñame la noche

Para reinventar desde el barro

Las partículas de mi cuerpo

Con la  siega estelar,  no fraudulenta.

        IV

Enséñame la noche

Para deambular con los fantasmas

En batallas de miedo,

Sobre un fatiga que no nos claudica.

        V

Enséñame la noche

Como un letargo

Del que no quiere despertar la muerte.

        VI

Enséñame la noche

Como un sueño posible

Como una pesadilla liberada.

 

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