Espiritualidad en la Práctica Enfermera. Hagamos fácil lo importante

Lucinda Morales Infante

Enfermera Gestora de Casos
C. Salud Delicias/San Andrés Torcal
Málaga

Autores:

Izquierdo Carrasco JM, Izquierdo Luzón P, Morales Infante L, Marquez Padilla AM, Piña Fernández MP, Arrebola López O, Notario Martos L, Martin Salvador E.
Grupo Humanización de la Unidad de Gestión de Casos de Málaga.

DEFINICIÓN DE ESPIRITUALIDAD

Es el aspecto de la condición humana que se refiere a la manera en que lo individuos buscan y expresan significado y propósito, así como la manera en que expresan un estado de conexión con el momento, con uno mismo, con los otros, con la naturaleza, y con lo significativo o sagrado.

Indirectamente la NANDA (North American Nursing Diagnosis Association) la definiría como la habilidad para integrar el sentido y propósito de la vida a través de conexiones con el yo, los otros, el mundo o un ser superior.

Los estudios han demostrado que la espiritualidad es una necesidad del paciente que afecta a las decisiones sobre el cuidado de la salud, así como los resultados de este cuidado, incluida la calidad de vida.

VALORACIÓN ESPIRITUAL

Según Puchalski existen tres niveles en la valoración:

1º Valoración corta:

Sería una determinación rápida sobre si la persona experimenta una crisis y la existencia de recursos espirituales.

  • Puede realizarlo cualquier profesional
  • En el primer contacto con el paciente
  • Uso de preguntas sencillas: ¿Qué le preocupa? o formulada en positivo ¿Qué le da vida? (nos servirá para identificar las conexiones sanadoras) (Anexo 1).

2º Valoración estructurada incluida en la valoración del paciente:

  • Forma parte de la historia del paciente
  • Más profunda que la anterior
  • Dentro de las competencias enfermeras
  • Utiliza un número mayor de preguntas, casi siempre abiertas, con el objetivo de recopilar información relevante sobre las necesidades espirituales, problemas y recursos
  • Es posible usar herramientas validadas. En nuestro medio podemos usar dos instrumentos validados como son GES o FICA (Anexos 2 y 3)

3º Valoración espiritual en profundidad:

  • Debe llevase a cabo por profesionales específicos (asesores o consejeros espirituales, agentes de pastoral…)
  • Estos profesionales no existen claramente en nuestro contexto
  • Serían personas, religiosas o no, formadas en espiritualidad, y capaces de realizar valoración e intervenciones más profundas
  • La valoración en este caso sería un proceso más extenso de escucha activa. No se basaría en el uso de cuestionarios sino en un diálogo abierto y dirigido

4º Clasificación de Resultados de Enfermería ó NOCs:

La NOC (Nursing Outcomes Classification), hace referencia a la clasificación de resultados de enfermería. Trata de dotar a la enfermería de un sistema validado y un lenguaje propio para identificar, nombrar y medir los resultados que resultan de su práctica.)

Existen dos NOCs principales que podemos usar para la valoración espiritual:

  • Estado de comodidad psicoespiritual. Tranquilidad psicoespiritual relacionada con autoconcepto, bienestar emocional, fuente de inspiración, y significado y objetivo de la propia vida.
  • Salud Espiritual. Vinculaciones con el yo, los otros, el poder superior, la naturaleza y el universo que trascienden y empoderan el yo.
  • Otras NOCs relacionadas:
    • Conciencia de uno mismo: Reconoce las propias fortalezas, limitaciones, valores, sentimientos, actitudes, pensamientos y comportamientos en relación con el medio ambiente y los demás.
    • Esperanza: Optimismo que es personalmente satisfactorio y revitalizante
    • Muerte confortable: Tranquilidad física psicoespiritual, sociocultural y ambiental en el final inminente de la vida.
    • Muerte digna. Acciones personales para mantener el control cuando se aproxima el final de la vida.
    • Severidad del sufrimiento : Gravedad de los signos y síntomas de la angustia de larga evolución debida a un acontecimiento, lesión o pérdida traumáticos

Nuestra propuesta sería que todos los EGC incorporen una valoración espiritual en nuestra valoración estandarizada para todos los pacientes.

Ésta fluctuaría entre el primer (preguntas sencillas) y segundo nivel (uso de un cuestionario validado) según las características del paciente y del profesional.
Consideramos que tanto FICA como GES son cuestionarios de fácil uso que nos ayudan a identificar tanto problemas como fortalezas.

Sin embargo el uso de NOC consideramos que no mejora la valoración de los instrumentos anteriores.

En esta fase debemos alcanzar tres objetivos :

  1. Identificar la existencia o no de sufrimiento.
  2. Identificar factores de riesgo.
  3. Identificar factores de protección: conexiones sanadoras.

DIAGNÓSTICOS

Tenemos pocas dudas sobre que para identificar los problemas relacionados con la espiritualidad, la NANDA nos da las herramientas adecuadas.

Pensamos que el diagnóstico clave es el SUFRIMIENTO ESPIRITUAL, que nos trae de la mano un elemento de riesgo y otro de salud, que hacen que se abarquen todas las situaciones posibles: la existencia de un problema real, el peligro de que aparezca y la posibilidad de poder ayudar a mejorar, aún sin existir el problema.

Veamos las definiciones de estos diagnósticos:

  • Sufrimiento espiritual. Estado de sufrimiento relacionado con el deterioro de la habilidad para integrar el sentido y propósito de la vida a través de conexiones con el yo, los otros, el mundo o un ser superior.
    • La clave es la existencia de sufrimiento.
  • Riesgo de sufrimiento espiritual. Susceptible de experimentar un estado de sufrimiento relacionado con el deterioro de la habilidad para integrar el sentido y propósito de la vida a través de conexiones con el yo, los otros, el mundo o un ser superior.
    • En este diagnóstico no existe sufrimiento, pero hay situaciones que nos hacen pensar que si no actuamos, podemos llegar a él.
  • Disposición para mejorar el bienestar espiritual. Patrón de integración del sentido y propósito de la vida mediante la conexión con el yo, los otros, el mundo y/o un poder superior al propio yo, que puede ser reforzado.
    • Al ser un diagnóstico de salud, no existe sufrimiento ni riesgo, pero sí la voluntad de mejora sobre esta situación.

Existen sin embargo otros diagnósticos que también podrían estar relacionados:

  • Ansiedad ante la muerte. Malestar e inseguridad emocional, generada por la anticipación de la muerte y el proceso de morir propio o de personas significativas, que afecta de forma significativa la calidad de vida personal.
  • Desesperanza. Sentimiento de que uno mismo no experimentará emociones positivas, o una mejora en su estado.
  • Disposición para mejorar la esperanza. Patrón de expectativas y deseos para movilizar energía para conseguir resultados positivos, o evitar una situación potencialmente amenazante o negativa, que puede ser reforzado
  • Deterioro de la religiosidad. Deterioro de la capacidad para confiar en las creencias y/o participar en los rituales de una tradición de fe en particular.
  • Riesgo de deterioro de la religiosidad. Susceptible de un deterioro en la confianza en las creencias religiosas y/o en la práctica en los rituales de una tradición de fe particular, que puede comprometer la salud.
  • Disposición para mejorar la religiosidad. Patrón de confianza en las creencias y/o participación en los rituales de una tradición de fe en particular, que puede ser reforzada.
  • Sufrimiento moral. Respuesta a la incapacidad para llevar a cabo las decisiones y/o acciones éticas o morales elegidas.

Nuestra propuesta es el uso de la familia relacionados con el Sufrimiento Espiritual.

  • Usaremos Sufrimiento Espiritual si en la valoración hemos determinado la presencia de éste.
  • Riesgo de Sufrimiento Espiritual cuando no existe aún, pero tenemos factores que nos pueden hacer pensar que aparecerá .
  • Disposición para Mejorar el Bienestar Espiritual, cuando no existe sufrimiento, ni riesgo, pero la persona desea potenciar este aspecto .

INTERVENCIONES

Tenemos varias fuentes para ver qué intervenciones se pueden realizar.
Si buceamos en la NIC (Nursing Interventions Classification), encontramos dos intervenciones dirigidas específicamente a la espiritualidad, sin perjuicio de otras dos mucho más específicas.

Por otro lado, buscando intervenciones en la bibliografía hemos encontrado un listado propuesto por la Conferencia de Consenso para la Calidad en los Cuidados Paliativos, además de otras intervenciones sugeridas por otros autores

1. NIC

Facilitar el crecimiento espiritual.: Facilitar el crecimiento de la capacidad del paciente para identificar, comunicarse y evocar la fuente de significado, propósito, consuelo, fuerza y esperanza en su vida.

Apoyo espiritual: Ayuda al paciente a sentir equilibrio y conexión con un poder sobrenatural.

Escucha activa. Prestar gran atención y otorgar importancia a los mensajes verbales y no verbales del paciente.

Presencia. Permanecer con otra persona, tanto física como psicológicamente, durante los momentos de necesidad.

Existen otras NIC relacionadas:

  • Apoyo emocional. Proporcionar seguridad, aceptación y ánimo en momentos de tensión.
  • Cuidados en la agonía. Prestar comodidad física y paz psicológica en la fase final de la vida.
  • Dar esperanza. Aumentar la creencia de la propia capacidad para iniciar y mantener acciones.
  • Derivación. Hacer los preparativos para que el paciente sea atendido por otros cuidadores o institución.
  • Facilitar el perdón. Facilitar la disposición de un individuo para sustituir los sentimientos de enfado y resentimiento hacia otro, hacia uno mismo o hacia un ser superior por beneficencia, empatía y humildad.
  • Facilitar el duelo. Ayuda en la resolución de una pérdida significativa.
  • Facilitar la expresión del sentimiento de culpa. Ayudar a una persona a afrontar los sentimientos dolorosos de responsabilidad, real o percibida.
  • Facilitar la práctica religiosa. Facilitación de la participación en prácticas religiosas.
  • Mejorar el afrontamiento. Facilitación de los esfuerzos cognitivos y conductuales para manejar los factores estresantes, cambios o amenazas percibidas que interfieran a la hora de satisfacer las demandas y papeles de la vida.

2. Conferencia de Consenso para la Calidad de Cuidados Paliativos

  • Intervenciones espirituales.
  • Técnicas de comunicación terapéutica:
    • Presencia compasiva.
    • Escucha reflexiva, averiguaciones sobre los eventos vitales importantes.
    • Apoyo a las fuentes de fortaleza espiritual del paciente.
    • Preguntas abiertas para evocar sentimientos.
    • Averiguar las creencias y prácticas espirituales.
    • Revisión de la vida, escuchando la historia del paciente.
    • Presencia continuada y seguimiento.
    • Visualizaciones guiadas frente al dolor “sin sentido”.
  • Tratamientos.
    • Relajación progresiva.
    • Ejercicios de respiración o contemplación.
    • Terapia orientada a dotar de sentido.
    • Derivaciones a los proveedores de cuidados espirituales.
    • Empleo de cuentos e historias.
    • Terapias para mantener la dignidad.
    • Masajes.
    • Reconciliación consigo mismo o con los demás.
    • Grupos de apoyo espiritual.
    • Meditación.
  • Cuidados propios
    • Lecturas o rituales sagrados o espirituales.
    • Yoga, tai-chi.
    • Ejercicio.
    • Llevar un diario.

3.Otras fuentes.

En la lectura de otra bibliografía hemos encontrado disperso algunas intervenciones que nos han resultado interesantes:

  • Actitudes básicas.
    • Autenticidad
    • Aceptación incondicional
    • Empatía
  • Y el desarrollo en profundidad de:
    • Hospitalidad
    • Presencia
    • Compasión
  • Habilidades de comunicación.
  • Validación de la biografía. Ya referida en las NIC y la Conferencia con otras terminologías.
  • Counseling.

Hemos cogido las tres fuentes donde se detallan las intervenciones que podemos realizar (NIC, Conferencia Calidad, y otros autores) y la hemos contrastado con nuestra práctica.

De ahí hemos elaborado un listado de intervenciones que un EGC (Enfermera Gestora de Casos) puede realizar con nuestras competencias actuales:

  • La valoración espiritual es una intervención en sí misma. Nos permite conocer a la vez que creamos un ambiente de confianza y reforzamos las conexiones sanadoras.
  • Presencia y disponibilidad en los momentos de sufrimiento.
  • Escucha activa.
  • Potenciar las conexiones sanadoras y usarlas de vínculo y refuerzo.
  • Repaso biográfico.
  • Animar a participar en interacciones con familiares, amigos y otras personas.
  • Estar abierto a expresiones de preocupación, soledad, impotencia e ira. A escuchar los sentimientos del individuo acerca de la enfermedad y la muerte.
  • Fomentar la asistencia a servicios o rituales religiosos o espirituales si lo desea.
  • Facilitar la oración o meditación si lo desea.
  • Derivación a un consejero espiritual o psicólogo.

También hemos identificado intervenciones que se escapan de nuestra práctica y que necesitaríamos mayor formación para realizarlas o que sea otro profesional quien los haga:

  • La participación en grupos de apoyo.
  • Enseñar métodos de relajación, respiración y meditación.
  • Compartir las propias creencias sobre significado y propósito.
  • Proporcionar música, literatura, y otros recursos espirituales.
  • Masajes yoga, taichí.
  • Counseling.

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