Page 31 - Obras públicas de interés general
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Obras públicas Echegaray, enmienda la opinión del padre del capiralismo afirmando que por importanres que sean las obras públicas y grandes los intereses que repre
seuran,noconstituyenunaexcepciónalasleyeseconómicasdeltrabajohumano: progresanconlalibertad,separalizanconlossistemasresrrictivosyenlaasociación
Añade que «cuando una persona. unasociedadaunaempresasepropongaconstruircualquierobradelasquesecom prendenbajoladenominacióndepúblicas,ynopidaalEstadoauxilioalguno,ni invoque el derecho de expropiación, sea cual fuera la imporrancia de dicha obra, el Estado no debe inrervenir en ella. Toda petición es innecesaria en este caso. toda
concesión improcedente. porque el particular o la compañía usan de un derecho sagrado y hacerlo respetar y cuando más impedir por reglamentos de policIa que dañan otros derechos, es la única misión que compete al poder central».
El Gobierno defiende la superación de una fase inicial en que el monopolio del Estado representa de hecho el primer periodo de las obras públicas en la Europa moderna... élconstruye,peronodejaconstruit;delamismamaneraqueenseñay nopermiteenseñar.quedacréditoyanulaolimitaeldelosparriculares,queman
sin no tolera ni otros dioses ni otros cultos embargo.
libre estriban su
porvenir y engrandecimiento».
tiene un culto da un Dios, y
y, quealossuyoshaganccmpetencia.Esesteelmomentodelabsolutismoguberna
mental, es la concenrraciôn de todas [as fuerzas en la unidad, es, por decirlo así. el panteísmoadminisrrarivo».Sinembargo,comoesconscienredequelasobraspúbli cas han sido históricamente una competencia adminisrrariva y que la mayoría de ellas no se hubieran realizado nunca sin el concurso de la Administración, el Decre to no tiene más remedio que admitir que «el Estado seguirá construyendo obras mientraslaopiniónpúblicalcexija,perosóloensucaso:cuandounanecesidad imperiosa, general. plenamente demostrada lo justifique, y la industria privada no puedaacometer talempresayporsieste caso llegase establecenreglascomo garan na contra la arbirrariedads. El preámbulo del Decreto remacha afirmando de forma volunrarisraqueelmonopoliodelEstadoenpuntoaobraspúblicasesunmal:ya no existe. El Estado constructor es contrario a los sanos principios económicos: ya noconstruye.ElEstadodedicandosuscapitalesaobraspúblicasestodavíaunsiste maviciosoydesaparecerá.Laasociaciónlibremenreconsriruidaydetalmodoorga nizada, que los asociados posean, aún dentro de ella misma, la mayor libertad posi ble es la forma perfecra por excelencia, y a ella pertenece el provenir».
Esta concepción liberal de la construcción y gestión de las obras públicas queda cla ramentereflejadaenelarticuladodelDecreto.AlcontrarioquelaInstrucciónde l845esta norma comienzaregulando[asobraspúblicasqueson ejecutadasporini ciativa de los particulates y deja para el final el régimen de las emprendidas por el
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