Áreas de Oportunidad y Ordenación del Territorio en Andalucía
ÁREAS DE OPORTUNIDAD Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO EN ANDALUCÍA 330 un momento anterior a su concreción 282 . También, apostar por figuras como los convenios interadministrativos o acuerdos previos entre las Administraciones implicadas es preciso para poder de antemano contar con el compromiso de las Administraciones implicadas y a la vez para ser realistas en las actuaciones previstas y en la posibilidad efectiva de su ulterior ejecución. 8. Supresión del contenido residencial previsto en las AAO Aun partiendo de la idea de que la inclusión de la categoría residencial en las AAO parece venir justificada para suplir la carencia de viviendas sometidas a algún régimen de protección pública, debe tenerse presente que la propia LOUA ya establece mecanismos a tal fin. Debe volverse al propio concepto de AAO, a su capacidad integradora para, desde una perspectiva estratégica, dotar al territorio de actuaciones con capacidad de regenerar el mismo y crear riqueza. Todo ello sin perjuicio de que, asociado o como complementario y vía para la consecución de los propios objetivos propuestos en un ámbito, en determinadas áreas puedan, e incluso deban, coexistir usos residenciales asociados a la misma, pero debe insistirse estos usos residenciales deben ser el medio y no el fin del AAO. 9. Inclusión de criterios de implementación de las AAO mediante la concreción de los costes económicos de las actuaciones Es importante para la efectiva ejecución de las AAO, el establecimiento de criterios de implementación en los propios instrumentos de planificación territorial que fa- ciliten y hagan viables desde el punto de vista económico las propuestas contenidas. 282. Ilustrativas en este sentido las “recomendaciones para mejorar la cultura territorial” formuladas por FARINÓS DASÍ y LLORET GUAL, entre las que destaca el protagonismo que ha de tener la parti- cipación ciudadana. De esta forma, los autores apuntan, entre otras, que “Hablamos de un Estado que en su propia esencia demanda mayor participación en la elaboración y toma de decisiones. El ciuda- dano debe ser pieza clave no sólo a la hora de posibilitar la consabida participación sino también para contrastar teoría y perspectiva social, obteniendo utilidad del conocimiento producido para hacerlo aplicable y viable” o la necesaria labor pedagógica que ayude al entendimiento y comprensión de la ordenación del territorio, tal y como señalan los autores “… ayudaría a situar la O.T en la política. Si el ciudadano entiende y comprende que es la O.T, pasará a ser prioritario en la agenda política porque se convertiría en una demanda social”. FARINÓS DASÍ, J. y LLORET GUAL, P. (2016): “Elementos y condiciones para una nueva cultural territorial a partir de la situación de la ordenación del territorio en España”. En GARCÍA MARÍN, R., ALONSO SARRÍA, F., BELMONTE SERRATO, F. y MORENO MUÑOZ, D. (eds.): Actas XV Coloquio Ibérico de Geografía 2016. Retos y tendencias de la Geografía Ibérica. Asociación de Geógrafos Españoles, Universidad de Murcia y Gobierno de la Región de Murcia, págs. 1159-1167 (pág. 1166).
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