Page 408 - Tres modelos comparados de función pública y sus procesos de selección
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 Trs mf)(úWS comparadas tÚ Funr;ón Públira y sus prQrsQs tÚ sekcrión
sibilidad de fiscalizar el segundo, cabe preguntarse el porqué de la pervivència de la discrecionalidad récnica+ü.
Uno de los posibles argumentos que podríamos argüir es que es la discrecionalidad técnica se utiliza como un método para cercenar la cbligaroriedad de la motivación,
legitimandounpeligrosoypurodecisionismo+e.Recordemos,noobstante,quele faltademotivaciónesunadelascausasparaimpugnarlosactosdenaturalezadis­ crecional por expresa previsión del artículo 54.1.f) de la LRJPAC y, aún es más, se estaría infringiendo el derecho constitucional y fundamental a la tutela judicial efec­ tiva (art. 24 CE) al disminuir los medios de defensa de aquella persona que entien­ davulneradosuderechoaaccederencondicionesdeigualdadsegúnsuméritoy capacidad al empleo público (art. 23.2 y 103.3 CE).
La alremanva a la discrecionalidad tampoco se nos revela de fácil aprehensión. No es lógico, ni sería deseable, privar a la Adrninisrración pública de ese insrrumenro imprescindible. Su misión de gestionar los asuntos públicos, en el contexto de un régimenjurídicoquenuncapuedeprevertodoslossupuestosdelaricarealidad,lleva inmanenteunpoder,siquieramínimodedecisiónyelección.¿Cómoconjugarla necesidad de discrecionalidad y su control?
Los caminos para lograr ese control aparecen diversificados. Para los que no consi­ deran real la existencia de discrccionalidad técnica, el control se efectuaría de igual modo que cuando se fiscaliza cualquier discrecionalidad administrativa (elementos regladosdelacto, interéspúblicoperseguido... etc.},en este caso a travésdeloscon­ ceptos jurídicos indererminados del mérito y la capacidad, ya que "díscrecíonalídad" suponepoderoptarindistintamenteentrevariasopcionestodasellasigualmentejus­ tas y, según esta postura doctrinal, esto no es lo que sucede en los concursos y opo­ siciones, donde la Comisión está obligada a seleccionar, no a cualquiera de los can­ didatos,sinoal"mejor",entendidoéstecomoelquemejorméritoycapacidadacre­ dite"444_ Para otros, la forma de justificar la discrecionalidad técnica es mediante la
.¡.jl  tcorl. del "núdco y los .Ied.nos fu establecid. por la STC 215/1991, de 14 de novimbre y b. sido utilizada des­ puésn numero..s deó,ion«judicial«(p.e. STSde15dejuliode1996.N.5704),provocandoen dTribunalSupremo I. opinión de que cualquiera que sea l. m.rcri. sobre la que versen las pruebas, ""l.mente en los supuestOS en los que sea evidenteelerrorpadecidoporel"ibun.lalifoador.1considerarcomocorrect.oincorrectaun.respuesta.demodoque seo.r""lmontcin.ceptable,conarregloaloscriteriosdela.<anacrítica.losTribun.lesdeJusticiapuedenUegaralacon· clusión de que no se han «nido en cuenta contestaciones manifiestamente C<Juivocadas. sindo el caso más daro en este ""ntido d que.sc daría en cl supueslO de opcro,dones matemoticas o de habilidades comprobo.blcs numriounen«. Rescfia jurisprudencialenCon<'}o&vistaparariAurogobürnoLoca'Navarra,nO141.1996,pág.lO.
"U IGARTÚA SAIAVERR!A, J. "Discrecionalid.d ,«nica, motivación .• ." op. cit., pág. 125. u.Pl¡(¡ARMAI'<AS,J.L"Elplenocontroljurisdiccional.. ."op.cit.,pág.146Ysig.
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