
Javier Neila Toledo
Dpto. de Financiación de Actuaciones Energéticas
Agencia Andaluza de la Energía.
Cuando Ridley Scott adapta al celuloide la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, no es consciente de la inquietante impronta que va a dejar en el sustrato colectivo de varias generaciones, con su transgresora película Blade Runner, estrenada en 1982.
En la cinta, su autor vaticina un 2019 inmerso en una sociedad oscura e individualista, que ha sido capaz de acabar con la mayoría de animales y plantas, pero donde es posible crear por bioingeniería seres humanos artificiales –llamados “replicantes”- mejorados genéticamente, pero aparentemente carentes de empatía y respuesta emocional.
Soldados, mineros o compañeros sexuales a la carta, tan autoconscientes de su existencia como cualquier otro ser humano, y con sus mismas ilusiones y miedos, aunque torpes en habilidades sociales. En un mundo globalizado, complejo y distópico de Inteligencia Artificial, cambio climático, ruptura de la estructura familiar tradicional y soledad masificada, carente tanto de valores como de héroes, estos huérfanos de memoria -acuciados por una esperanza de vida de cuatro años-, se empiezan a plantear las mismas cuestiones que nos hacemos la mayoría de nosotros, en algún momento de nuestras vidas.
Y en especial una:
¿Qué quedará de mí cuando me vaya…qué dejo a los que me suceden?
Así, en la parte más icónica de la película -su desenlace final-, el último replicante vivo, un soldado llamado Roy Batty (Rutger Hauer), expresa ese miedo en sus últimas palabras, a modo de magistral epílogo -más bien panegírico-, ante su perseguidor, el policía Rick Deckard (Harrison Ford), que en estado de shock, perplejo y aturdido, lo único que puede hacer es escuchar su reflexión, mientras lo ve morir:
He visto cosas que vosotros no creeríais.
Atacar naves en llamas, más allá de Orión.
He visto rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la Puerta de Tannhäuser…
Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.
Es hora de morir.
Se trata de la necesidad de trascendencia, inherente a cualquier individuo o sociedad medianamente civilizada, y que como explica magistralmente Abraham Maslow al colocarla en la cúpula de su pirámide de necesidades, “se refiere a los niveles más elevados, inclusivos u holísticos de la conciencia humana, comportándose y relacionándose como fines más que como medios, con uno mismo, con otras personas significativas y (con) los seres humanos en general…”
La pena del desafortunado Roy Batty es, a día de hoy, la preocupación de la Junta de Andalucía, y uno de los buques insignia del programa Embajadores del Conocimiento, especialmente mediante sus Encuentros Intergeneracionales, donde año tras año (Embajadores ha comenzado ya su octava vuelta alrededor del sol), no cejamos en evitar la pérdida del capital intelectual de todos aquellos que se nos jubilan o trasladan, especialmente los más brillantes, los que más aportaron, esas mujeres y hombres que son las vértebras más encarnadas del espinazo de la Junta, y que se han dejado la piel creando, innovando, aportando la mejor de sus semillas en una tierra arada, oxigenada y fértil, y donde ahora -y esa ya es nuestra guerra, nuestra responsabilidad- debemos regar y abonar con lo mejor de nuestro talento presente, y así llegar al más prometedor de los futuros; especialmente en una Junta de Andalucía envejecida, anquilosada e hierática, que lleva demasiado tiempo en espera de una sangre nueva que no termina de llegar. Y es que de una cosa debemos estar seguros: “de nada sirve lo que hicimos ayer, si hoy no estamos a la altura”. No podemos seguir dependiendo del esfuerzo individual de unos protomártires que tras poner toda la carne en el asador, empiezan a irse de la cocina.
Así, en Embajadores del Conocimiento nos preocupan esas lágrimas en la lluvia, ese potencial perdido, esos recuerdos extraviados en el laberinto del tiempo y la memoria. No solo por cada individuo que se va, sino también por nosotros mismos y por la propia Administración Andaluza, en la que nuestro afán no es otro que la vocación de servicio y el uso eficiente de los recursos de los que disponemos, que es por ende lo que nos impulsó a todos nosotros a ocupar nuestro actual puesto de trabajo. Además, ese patrimonio que se va por el desagüe, es de todos, pero sobre todo de los que nos suceden. No. No queremos ver cómo todo ese sustrato intelectual se pierde en la nada. Pero ahora desde la renovada perspectiva de que nadie debe ser imprescindible, porque estamos seguros de que lo que ellos hicieron bien, nosotros lo haremos aún mejor.
En Embajadores del Conocimiento siempre hemos tenido claro lo que dijo el poeta Virgilio, de que la fortuna sonríe a los audaces (Audentes Fortuna Iuvat), y que a veces de las ideas más descabelladas salen auténticas obras de arte. Y la verdad es que nos sentimos muy orgullosos de haber creado esta escuela de sinergias, este lugar de encuentro, este cruce de caminos y trampa para talentos, que son los encuentros intergeneracionales donde, independientemente de la edad, experiencia, categoría profesional y lugar del que vengas, llegas como un niño en su primer día de colegio, con espíritu explorador, una mochila llena de dulces para compartir y todo un mundo por descubrir. En nuestros talleres, las horas de trabajo pasan rápidas por la ilusión de los seniors y los juniors por generar unos entregables, que ayuden a mantener el saber hacer de los más experimentados. Y así, de manera constructiva, mediante el trabajo colaborativo y aplicando las máximas de la Escuela de La Gestalt, de que El todo es más que la suma de sus partes, sacamos el máximo partido a cada talento, experiencia, anhelos y preocupaciones de cada uno de nosotros, creando un ambiente de libertad donde la abstinencia verbal y los límites del pensamiento quedan vetados, y donde la imaginación alcanza el poder, como en Mayo del 68, desde el enfoque holístico, innovador y creativo de la Gestión del Conocimiento.
¿Qué metodología usamos?
Detectamos mediante los mapas de conocimiento crítico en qué profesiones o sectores de la Administración Andaluza es más urgente celebrar dichos encuentros. El grupo primario que organizará el encuentro (los que podemos llamar “Embajadores de primera generación”) se preocupan de buscar y seleccionar a los más idóneos y capaces. Nuestro objetivo entonces, nuestro trabajo final (o “entregable” en la terminología de embajadores), es “hacer que pase”. Crear todas las condiciones necesarias para que ese increíble experimento sea un éxito. Tras un proceso tan intenso como apasionante, el grupo matriz (de aproximadamente 40 personas, según los casos) se subdivide en corpúsculos más pequeños, unidos por la argamasa de un proyecto común libremente elegido, que se materializará en distintos entregables, resultado de su trabajo autónomo. Y es que en ese momento nuestros “Embajadores de segunda generación” son células autónomas, auténticos lobos solitarios donde cada grupo de trabajo funciona según sus propias normas, experiencias y motivaciones, porque -no dejan de repetírnoslo nuestros dinamizadores- los proyectos son nuestros, y llegaremos donde queramos llegar. Es lo que somos. Es nuestra naturaleza, nuestra razón de ser.
Nos llama vivamente la atención que, aunque la mayoría de los encuentros han sido dedicados a colectivos específicos, en el encuentro del 2024 y el que estamos preparando para el 2025, abordamos materias transversales del conocimiento, comunes a todas las áreas y ramas de la Administración, como son las subvenciones y la contratación administrativa; lo que ha favorecido en este último caso, que el encuentro goce de un rico crisol de matices y puntos focales tan variado como productivo, porque es precisamente ahí, en la variedad, donde pensamos que está el equilibrio.
Estos han sido algunos de nuestros Embajadores en dichos encuentros:

Alba del Rocio Pallares Pariente
Embajadora de 1º generación en el Encuentro Intergeneracional en materia de Subvenciones 2024.
“Mi experiencia en Embajadores del Conocimiento ha sido sumamente gratificante, tanto a nivel personal como profesional. Durante mi participación en el programa, hemos trabajado en equipo y adquirido numerosas herramientas útiles, que luego he podido aplicar en mi día a día laboral. Poder participar en un proyecto pionero dentro de Embajadores, como fue el Primer Encuentro Intergeneracional de subvenciones, ha supuesto un verdadero reto. Sin duda los resultados obtenidos hasta la fecha han sido muy positivos, ya que hemos contribuido a la transferencia de conocimientos, y a crear un germen de cooperación interdepartamental imprescindible, que sin duda, era mi principal objetivo al participar en este ambicioso proyecto.”

Cayetano Fernández del Valle.
Embajador de 2º generación en el Encuentro Intergeneracional en materia de Subvenciones 2024.
“La experiencia vivida con el encuentro intergeneracional del pasado año fue muy enriquecedora. No solamente por la oportunidad ofrecida a los participantes, de haber aportado su experiencia a los diferentes proyectos, sino por el descubrimiento de personal tan válido en la Junta de Andalucía.”

Inmaculada Jiménez Alcalá
Embajadora de 1º generación en encuentros intergeneracionales 2021/2022/2023
“Durante tres años participé en el equipo de “Encuentros Intergeneracionales” con diversos colectivos para poder transmitir el mejor valor de cada organización que es “el conocimiento” entre juniors y seniors. Ha sido una experiencia que me ha aportado un valor tanto laboral como personal. Es increíble encontrar tanta gente implicada y con tantas ganas de aportar.”
…¿Y qué piensa el nuevo equipo de Contratación Administrativa 2025?
¡Pues que están deseando empezar!
Aquí tenéis la ficha de nuestro capital humano para 2025:

Gloria López Jiménez
Embajadora de 2ª y 1ª generación en el Encuentros Intergeneracionales en el Colectivo Veterinarios 2024 y en materia de Contratación Administrativa 2025.
“Solicité ser Embajadora y participar en la 8a edición de Embajadores del Conocimiento porque había participado en un Encuentro Intergeneracional de mi colectivo (Veterinarios de la CAPDER) y quería formar parte del equipo que organiza estos encuentros. Está siendo una experiencia muy positiva,tanto a nivel profesional como personal. El trabajo en equipo, la colaboración con otras embajadoras que trabajan en ámbitos muy diferentes al mío, y el aprendizaje de herramientas colaborativas está suponiendo un reto y una gran oportunidad.”

Marta González de Rábago.
Embajadora de 1ª generación en materia de Contratación Administrativa 2025.
“Rellené el primer formulario de solicitud del programa Embajadores del Conocimiento en diciembre de 2023, cuando llevaba unos 5 meses trabajando en la Junta, pero no fui seleccionada esa vez. Sin embargo, volví a solicitarlo el pasado diciembre de 2024, con menos expectativas y, para mi sorpresa, me escogieron. Estoy emocionada y contenta por la oportunidad, especialmente por el grupo de encuentros intergeneracionales, donde veo que se puede hacer tangible el intercambio de conocimientos entre personas de distintas edades. Es un proyecto laborioso, en el que me ilusiona trabajar y del que me siento orgullosa de formar parte.”

Carmen Gema López Soto.
Embajadora de 1ª generación en materia de Contratación Administrativa 2025.
“Solicité participar en el programa de Embajadores del conocimiento motivada por la oportunidad de compartir y adquirir conocimientos con compañeros. Creo que este proyecto puede tener un impacto muy positivo en nuestra organización, y me gustaría ser parte de ese cambio.”

María Teresa Gil Pérez.
Embajadora de 1ª generación en materia de Contratación Administrativa 2025.
“Llegué al programa de embajadores de conocimiento siempre impulsada por las ganas de crecer profesionalmente, personalmente y de contribuir a crear mejores formas de trabajar y de mejorar la organización. Defiendo la fuerza mágica que surge cuando nos unimos en grupo, y estoy convencida de que los encuentros intergeneracionales vienen cargados de beneficios, tanto para las personas trabajadoras como para la organización.”
Así que ya sabéis…os invitamos a estar pendientes de esta aventura que se nos viene encima, en la que hay tanto por descubrir. Seguiremos informando en proximos numeros de la revista, hasta ese momento os dejamos la reseña de los Relevos generacionales realizados en el periodo 2018-2024:
I Encuentro Intergeneracional: Ingeniería de Montes (2018)
II Encuentro Intergeneracional: Medicina de Orientación Escolar (2020)
III Encuentro Intergeneracional: Agentes de Medio Ambiente (2021)
IV Encuentro Intergeneracional: Agentes de Salud Pública (2022)
V Encuentro Intergeneracional: Inspección Servicios Sanitarios (2023)
VI Encuentro Intergeneracional: Cuerpo Superior Veterinaria (2024)
VII Encuentro Intergeneracional: Área de Gestión de Subvenciones (2024)
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